12 años de esclavitud
12 Years a Slave ● 2012 ● USA-Reino Unido ● 2h 14min
”McQueen opta por una historia dura y realista, sin melancolías.”
★★★★






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Una de las cintas del año. Steve McQueen se ha encargado de contarnos la historia de Solomon Northup, algo que seguramente muchos desconocían, pero que en líneas generales no aporta mucho más a un tema que ya ha sido tratado en el cine, la esclavitud. McQueen, eso sí, no ha reparado en formas, y apoyado por una buenas maneras, ha logrado un producto bastante digno.

La historia de Solomon Northup, más bien su calvario, comenzó cuando es secuestrado durante una noche y vendido como esclavo. Serán 12 años los que pase de plantación en plantación, siendo torturado, y viendo como los negros eran considerados como una raza inferior, llegando incluso a acabar con ellos si no los consideraban “productivos”.

Tras las buenas críticas que le proporcionó Shame (2011), el director británico Steve McQueen ha tomado otro rumbo muy diferente. 12 años de esclavitud es una película de cierta dureza, y ya no sólo a nivel visual (algunos incluso califican su violencia como gratuita… allá ellos), sino a nivel cinematográfico. Ahonda en la esclavitud no es un tema nuevo en Hollywood, hasta Spielberg se permitió con Amistad (1997) atravesarlo con menos realismo que McQueen.

12 años de esclavitud quizá adolezca de un ritmo lento, algo pausado y en ocasiones parece que cuesta mantenerse atento. Una de sus pequeñas trabas, a la hora de seguirla. No obstante es quizá éste, un mal menor de una cinta prácticamente redonda en todos sus aspectos.

La película sigue a Solomon (muy bien interpretado por el re-descubierto Chiwetel Ejiofor) durante un periplo lleno de terribles situaciones. McQueen nos deja prácticamente tres actos en 12 años de esclavitud, siendo quizá el último, el que mejor sabor de boca deja al personal.

Y digo esto, porque en este último se encuentra toda la munición de 12 años de esclavitud. Michael Fassbender, vuelve a dejarnos un personaje espectacular, que da miedo y que, aunque haya partes algo exageradas, como actor está claro que tiene pocos rivales. Por otro lado tenemos la presencia de un siempre efectivo Benedict Cumberbatch, en un papel que quizá nos cueste un poco asumir, pero que también refleja una parte de la sociedad de la época.

El reparto de secundarios se cierra con dos nombres femeninos a tener en cuenta. Por un lado el de Lupita Nyong’o, descubrimiento con mayúscula en un papel absolutamente “oscarizable” y un regalo para cualquiera. Teniendo en cuenta que Nyong’o es principiante como actriz, sin duda será una catapulta para su carrera. Y por otro lado la presencia de Sara Paulson (algunos la recordarán de la serie American Horror Story), una mujer de fuerte carácter y llena de ira por lo que la rodea (no se puede decir mucho más si no se quiere estropear la cinta).

McQueen ha conseguido una admirable película, llena de matices, sobria y muy bien facturada. No admite muchas más pegas que las justas y sobre todo es importante saber a lo qué va a enfrentarse uno cuando se dispone a verla. No es una película de denuncia, puesto que McQueen opta por no postularse demasiado, eso se lo deja al público (otro punto más a su favor). Simplemente se encarga de darnos paso a uno de los episodios más horribles de la historia.

Un buen guión y una efectiva (y algo manipuladora) fotografía, confieren al conjunto de 12 años de esclavitud, ese empaque de buen cine que poco suele llegar a las salas. La composición musical de Hans Zimmer, deja ver de nuevo su escasez como transmisor de emociones, ya que la presencia musical no apoya y/o enfatiza prácticamente ningún momento del filme, algo que para muchos no es precisamente nada bueno.