Under The Shadow ● 2016 ● Reino Unido, Jordanía, Qatar, Irán ● 1h 24min
★★★★★

Bajo la sombra

Consigue transmitir muy bien la inseguridad y los miedos a través del suspense.

Salir de las fronteras habituales de un género, siempre es arriesgado, tanto para el que lo hace como para el que lo ve. En el caso del cine de terror, bastante trillado con el paso de los años, es realmente complicado encontrar algún producto que llame la atención. Pensamos que la maquinaria de Hollywood es capaz de todo, pero visto lo visto últimamente, sus éxitos no parecen alimentarse precisamente la originalidad.

El cine iraní no es quizá uno de los mayores exponentes de cine de terror, pero el lanzamiento de la cinta Bajo la sombra (Babak Anvari, 2016), amparada en una productora británica, nos hace ver que quizá, a pesar de que parece que está todo inventado, siempre hay alguien capaz de aportar un pequeño grano de arena con tal de hacer cosas nuevas.

La película está ambientada en los años ochenta, mientras Irán e Iraq estaban en conflictos. En Teherán, vive la joven Shideh, su hija Dorsa y el hombre de la casa, Iraj. Cuando éste es llamado a filas para combatir, madre e hija quedan solas en la casa mientras otros vecinos, asustados por los bombardeos, van abandonando poco a poco el inmueble. En medio de la inseguridad que se crea por temor a un bombardeo, empiezan a suceder extraños sucesos.

Hay dos puntos interesantes que merecen la pena de Bajo la sombra. El primero de ellos es su contexto, muy bien definido por el personaje protagonista (la actriz iraní Narges Rashidi), una mujer de fuerte carácter, tenaz y de pasado insurgente con el régimen. Su hogar, representa la seguridad en donde pueden andar a sus anchas, sin necesidad de cubrirse el pelo o incluso se puede permitir ver la televisión.

Por otro lado la relación entre madre e hija, elemento muy característico de este tipo de historias, de hecho no es descabellado que a veces nos venga a la cabeza Poltergeist (Tobe Hooper, 1982) o incluso la más actual The Babadook (Jennifer Kent, 2014).

Son dos elementos que están muy bien combinados y que se entrecruzan cada dos pos tres cuando aparece el elemento sobrenatural en escena. Con ingenio y unos efectivos efectos especiales (que nadie se espere CGI o similar), la cinta transmite muy bien la sensación de inseguridad, ya no para con lo sobrenatural, sino también porque en cualquier momento, una bomba puede caer sobre sus cabezas.

Lenta y de desarrollo contemplativo (en ocasiones, demasiado), Bajo la sombra quizá flojea en su final, desconcertante y en donde tenemos la sensación de que no se nos ha contado absolutamente, y de que todo ha sido una excusa para hacernos pasar ¿miedo? A pesar de que se explican ciertos aspectos (no muy bien, por cierto) que intentan justificar lo que sucede.

Incluso con eso y con cierta predisposición (insisto, hay que tener ganas de verla porque a la película le cuesta un poco arrancar) merece la pena darla una oportunidad a una cinta que muestra dos situaciones, con muchos puntos en común, pero que no termina de ser redonda.

¿Por qué no se estrenó en cines?

Ha pasado un año desde que se estrenó en, prácticamente, los países más importantes. La película gustó en el Festival de Sundance, e incluso fue seleccionada por el Reino Unido para participar en los Oscar. A pesar de que es un género fácil de vender, quizá lo desconocido de su reparto y que no sigue estrictamente los cánones del terror más actual es lo que la ha frenado en su estreno en salas.

¿Cómo se puede ver?

A pesar de su paso por el Festival de Sitges, donde se hizo con el premio a la Mejor Película en la sección “Noves Vision”, su lanzamiento en nuestro país en el mercado doméstico, de momento sigue siendo un misterio, y a tenor de lo que ha pasado con su estreno, dudo mucho que la veamos en las estanterías de las tiendas. Para poder verla doblada hay que recurrir a la plataforma Netflix, que la tiene en su catálogo. Si la queremos en físico, hay que recurrir a las ediciones británica o americana (sólo DVD), ambas sin subtítulos en castellano.