Begin Again ● 2013 ● USA ● 1h 44min
★★★★★

Begin Again

Una cinta bastante aceptable, pero no parece dar mucho más.

Si hay algo que realmente importa a John Carney es la música. Presente en toda su filmografía, con Begin Again, Carney vuelve a demostrar la importancia que ésta tiene ya no sólo en su trabajo, sino en la vida de cualquiera de nosotros.

Gretta es una joven letrista que compone canciones para su novio Dave, un músico de éxito. Pero un desliz amoroso de él los separa y ella conocerá a un antiguo productor de éxito que acaba de ser despedido de la empresa que él mismo creó. Entre ambos surge una amistad que se transmite en una música casi espontánea, urbana y cargada de vida.

Once (John Carney, 2006) nos permitía acercarnos al mundo de la música independiente, mientras nos dábamos una “vuelta” por la ciudad de Dublin. Aquel experimento cautivó a público y crítica. Debajo del manto musical, subyacía una intensa historia entre dos personas que se encuentran en momentos clave de sus vidas. Parece que el reflejo de aquella obra, bien podría ser Begin Again, eso sí, salvando unas cuantas diferencias.

Carney ha optado por un reparto mixto. Por un lado la británica Keira Knightley, con una interpretación que sorprende pero tampoco llega a tocarnos demasiado. Está correcta, como letrista, como novia despechada, como mujer segura de que su música, aunque sea de todos, lo primero es suya. Mark Ruffalo, compañero de fatigas de Knightley, también está correcto, en un papel de hombre dedicado a su pasión, y que a pesar de haber roto parte de su vida, nunca deja que la pena y la desolación invadan su vida.

Junto a ellos, un reparto de secundarios aceptable. Y es que Begin Again, no destacada sobre todo por sus interpretaciones, todas ellas correctas pero sin demasiadas exigencias. Carney sabe que el actor debe cumplir, es un instrumento de la historia, y con ello le es suficiente. ¿A nosotros también?

Donde realmente queda impronta con Begin Again, es con su historia. Aunque tenga un ligero regusto a telefilme y algún que otro cliché, la película se sostiene bien, dando importancia a los momentos que realmente la tienen y pasando de largo cuando son detalles que, tampoco aportan demasiado a la película (entre ellos el personaje de Adan Levine). Sobra decir que el apartado musical es mucho más que notable.

Con la ciudad de Nueva York como testigo y como personaje más de la película, Begin Again es una cinta entretenida, amena, simpática y con la que descubrir lo mucho que utilizamos la música en nuestra vida. Carney es un buen director de orquesta, y con Begin Again demuestra saber tocar los instrumentos adecuados para que el resultado sea una armoniosa sinfonía sobre el hueco que tenemos todos en nuestra vida, y sobre que a pesar de los malos momentos, siempre pasan por alguna razón.

Esperanzadora y con mensaje, Begin Again llega para quedarse con una pequeña parte de nuestro tiempo, eso sí, no esperemos que nos marque para siempre, porque la película tampoco parece dar para mucho más de lo que vemos.