Cruce de caminos
The Place Beyond the Pines ● 2013 ● USA ● 2h 20min
”Su reparto y su guión, la salvan de la televisión.”
★★★★






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Con un atractivo trío protagonista, Cruce de caminos se define como un potencial ejercicio temporal que aglutina una intensa historia narrada en tres épocas diferentes, todas ellas con una serie de personajes en común.

Cruce de caminos supone la segunda colaboración entre su director, Derek Cianfrance y Ryan Gosling. Tras el drama Blue Valentine (2010), ambos vuelven a reunirse para otro drama intenso, aunque en esta ocasión, Gosling, a pesar de ser la presencia más destacada, también se ve bien apoyado por un sorprendente Bradley Cooper, el veterano Ray Liotta y la actriz Eva Mendes.

Nos encontramos en un pequeño circo ambulante, donde trabaja Luke, un joven rebelde que también va a encontrarse con Romina, con quien comparten una niña. Pero el tiempo cambia a la gente y cuando menos te lo esperas, conectas con personas con las que nunca creerías que conectarías alguna vez. Por que la vida es un absoluto cruce de caminos, muchos de ellos casuales.

Cianfrance se ha sabido valer de una historia que, a pesar de reunir ciertos clichés de género, y de recordar quizá a productos más dignos de la televisión que del cine (de la sobremesa, concretamente), se mantiene bastante bien durante toda su duración (que no es poca, precisamente). También hay que reconocerle que contando con los rostros que tiene, la cosa muy mal se le tendría que dar para no sacarles partido.

Tres (en vez de cuatro, como son los caminos de un cruce) son los personajes que puebla la historia de la película. Una cinta que guarda cierto regusto a un cine menos estilizado, menos pensado, con una imagen algo gastada, pero sin llegar a rebajarse tanto. El realizador ha conseguido darle ese aspecto y textura que realmente realza toda la historia.

Ryan Gosling empieza a ser ya un nombre dentro de la industria. También hay que decir que lleva a extremos, o bien gusta o bien uno termina cansándose de él. Aquí, aunque comedido en muchas escenas, hay que reconocer que hereda ciertos aspectos de personajes ya interpretados con anterioridad y además lleva casi todo el peso importante en el primer tramo de película.

Bradley Cooper se encarga de poner el “broche” final a toda la historia, acaparando el tramo final de la cinta. Cooper, que ya ha demostrado en otras ocasiones que es capaz de interpretar buenos papeles, alejados de otros menos sustanciales, no deja lugar a dudas. Su paso por las nominaciones a los Oscar con El lado bueno de las cosas (2012) ha marcado un antes y un después en su carrera.

Y en medio, Eva Mendes, una actriz a la que no vemos con mucha asiduidad y que, desgraciadamente no explora demasiado su personaje, a pesar de que tampoco cuenta con un guión excesivamente interesante. Se limita a improntarle naturalidad y cierto dramatismo, y hay que reconocer que lo consigue.

Cruce de caminos es una cinta bastante aceptable, todo hay que decirlo. Una historia generacional, dilatada en el tiempo y con un amplio arco argumental que gira en torno al destino de la vida, “eso” (por llamarlo de alguna forma) que no podemos decidir por nosotros mismos y que, un buen día, nos golpea en toda la cara.

Cuenta con un buen reparto, con un guión quizá algo irregular, pero se suple con unas cuantas escenas interesantes y con una historia muy intensa. Quizá sea hora de darla una oportunidad a una película que también podríamos ver después de comer.