All Is Lost ● 2014 ● USA ● 1h 46min
★★★★

Cuando todo está perdido

A pesar de su edad, muchos actores parecen reinventarse con alguna que otra película que hacen. El caso de Robert Redford (nacido allá por el año 36) con Cuando todo está perdido, es una muestra de cómo esta enorme bestia parda de la interpretación, sigue dejando a muchos con la boca abierta. J.C Chandor, que hace poco desvelaba algunos entresijos de la actual crisis mundial con Margin Call (2011) realiza un curioso y casi inclasificable ejercicio cinematográfico en donde pone a Redford como único solista de un concierto armónico muy bien compuesto.

Que Robert Redford siga teniendo tirón es algo más que loable, pero que encima se haya metido en una cinta en donde asume prácticamente el 100% del peso de la película, es más que admirable. Su interpretación en Cuando todo está perdido es simplemente increíble. No le hace falta mucho más para convencernos de su odisea, de sus problemas. Simplemente mirándole uno sabe qué está pensando. Cuando un actor logra transmitir sin necesidad de diálogo, cuidado, estamos ante algo serio.

Hay que reconocer que Cuando todo está perdido no es quizá una cinta convencional. Su historia bien podría haberse hecho acopio de una espectacularidad y mensaje quizá algo más convencional y quizá espiritual (sí, nos viene a la cabeza La vida de Pi (Ang Lee, 2012)), pero Chandor (que además se encarga de escribir el guión) ha optado por algo más experimental y filma una cinta sobre la supervivencia del ser humano, sobre la soledad, sobre la desesperación… en general, es una película que aunque tenga una idea poco novedosa, su forma, la convierte en un plato interesante de degustar.

Apoyada por un nivel visual muy correcto (fotografía, música, producción (el actor Zachary Quinto está detrás)), Cuando todo está perdido indaga de forma casi superficial en la tragedia, centrándose más en la capacidad del personaje de Redford, de reaccionar, de solucionar cada una de las duras situaciones que se le plantean en su particular odisea.

Si bien es cierto que quizá no es una cinta muy al uso, Chandor ha sabido explotar bastante bien ya no sólo la capacidad de Redford, sino todo lo que ha tenido en su mano para contarnos esta historia. Si hubiera que ponerle una pega, quizá su resolución no es demasiado acorde al resto de la película, pero bueno, es un mal menor, para una cinta bastante diferente a lo que tenemos en taquilla ultimamente.