Patriots Day ● 2016 ● USA ● 2h 13min
★★★★★

Día de patriotas

Narrada con muy buen pulso, la película prácticamente no da tregua.

Peter Berg vuelve a enfrascarse en un proyecto sobre su amada América. Si ya recreó la historia de Marcus Luttrell en El único superviviente (2013), y la dramática historia de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon en Marea negra (2016), ahora le toca el turno a uno de los atentados más recientes de la historia norteamericana, el considerado como el más importante después de los atentados del 11-S.

Día de patriotas recrea los momentos anteriores y posteriores a las dos bombas que estallaron durante la maratón de Boston del año 2013 y en la que murieron tres civiles (entre ellos un niño de ocho años) y resultaron heridas más de 280 personas. La colaboración entre la policía de Boston, el FBI y la CIA confluyó en la detención de los autores, los hermanos Tsarnáev.

Y una vez más, Peter Berg vuelve a escoger a Mark Wahlberg como protagonista. La estrella que también vuelve a producir una película para Berg, conoce bastante bien la historia, no en vano, Boston es la ciudad que le vió nacer, seguramente resultaba casi insultante para él, rechazar el papel de un policía que se ve envuelto en todo el lío, además de los problemas personales que tiene en su casa.

Como sucede en anteriores trabajos similares del director, el elemento patriótico está presente, es inevitable, pero quizá no tanto como uno esperaría. Día de patriotas precisamente no es un enorme alarde de poderío norteamericano, sino que la cinta va por otros derroteros, alejándose de los estereotipos de esta clase de historias. Seguramente en manos de otro director la cosa habría derivado en algo menos interesante.

Pero eso sí, el cine “made in USA” es capaz de convertir una dramática historia en todo un thriller de acción. Y es lo que sucede en Día de patriotas, donde uno parece que por momento olvida que se trata de una historia real, a pesar de las buenas escenas de acción que tiene y del pulso narrativo tan bien marcado que Berg ha demostrado en otras ocasiones.

Bien es cierto que tampoco se centra demasiado en las motivaciones de los terroristas, quizá la cinta se postula del lado más fácil, algo que también es bastante criticable. Evidencia las malas artes del “enemigo” sin dar demasiadas explicaciones sobre sus motivos.

Y es que el hecho de convertir algo tan duro en un producto casi apto para devoradores de la acción, no es nada nuevo. Hasta el mismísimo Paul Greengrass lo ha hecho en varias ocasiones. Tan sólo Oliver Stone y su World Trade Center (2006), se han intentado tomar un hecho histórico de calado con cierta seridad, y el resultado fue bastante flojo.

Día de patriotas, da bastante masticada toda la información, por lo que tampoco vamos a tener que darle mucho a la cabeza (de hecho no vamos a tener que darle nada). Berg se ha encargado de dar todo bien trillado y envuelto para que sólo nos preocupemos de ¿pasarlo bien? en la butaca.

Una cinta entretenida, con muy buena realización, un correcto reparto (no sólo brilla Wahlberg, sino Kevin Bacon, John Goodman, J. K. Simmons o incluso Michelle Monaghan). Una trepidante cinta en la que simplemente tenemos que mirar, sin tomar posturas o sin tomar cartas en el asunto. El director no quiere otra cosa, quizá por eso el resultado, a pesar de sus numerosas virtudes, resulte bastante soso.