Dawn of the Planet of the Apes ● 2014 ● USA ● 2h 10min
★★★★★

El amanecer del planeta de los simios

Reeves no ha conseguido mantener el nivel que se esperaba.

Superar una nueva revisitación al universo de Pierre Boulle como la que hizo Rupert Wyatt en El origen del Planeta de los Simios (2011), suponía superar un listón bastante alto con respeto a una de las sagas más irregulares que ha dado el séptimo arte. Wyatt sabía perfectamente qué quería contar y cómo, algo que Matt Reeves, heredero tras las cámaras en la secuela, no parecía tener muy claro.

El amanecer del Planeta de los Simios, nos traslada unos años después de los sucesos de la primera película, diez para ser más exactos. Ahora los simios viven en comunidades en el bosque y los humanos, hacinados en las ciudades esperan algún día encontrar un camino en común para volver a reinventarse. Pero un día, sus caminos vuelven a cruzarse y esta vez se presenta una dura batalla.

La escasísima trayectoria de Reeves en el cine (tan sólo tres películas) sirvió para que fuera elegido por la Fox como sustituto de Wyatt, ya que, por diferencias creativas (ahora se entienden) la “major” y el director británico, no llegaron a un acuerdo. El resultado de que éste hubiese decidido dejar el proyecto, salta a la vista con una cinta bastante por debajo que su antecesora. A pesar de mantener el nivel técnico y visual (esta cinta es más oscura), la historia es inferior y con escasa imaginación en algunos momentos.

Resultaría injusto echarle a Reeves toda la culpa, pero igualmente parte de esta función también ha venido dada por el guión, obra que repite autores (Rick Jaffa y Amanda Silver) y al que se añade la experiencia de Mark Bomback, reputado guionista de acción. Y es precisamente en la acción, en lo único que se salva esta cinta. Sin ella, la cosa quedaría bastante sosa.

Quizá un reparto con nombres de más calado habría permitido a Reeves otorgar a los personajes humanos más protagonismo. Bien es cierto que en esta secuela, los simios computerizados, son los verdaderos protagonistas, pero al igual que en la cinta de Wyatt, el factor humano es esencial, ya no sólo como némesis, sino como origen de toda la historia. Apenas sabemos de los protagonistas y de su pasado (salvo algunas pinceladas ya dadas).

El amanecer del Planeta de los Simios podría haber superado con creces a su “precuela”, pero Reeves no ha dejado lugar a dudas de que aún le queda un buen camino por recorrer en Hollywood y sobre todo a la hora de manejar grandes producciones como ésta. Aún así, su intento de reconducir una nueva saga hacia el más puro estilo “entertainment” y dejar a un lado el estilo más “personal” de Wyatt, es encomiable.

Reeves se ha dejado estandarizar por la industria y ha hecho una cinta más para el público que para la saga. Esto le ha conllevado a dejarse guiar por los convencionalismos tanto a nivel de historia como a otros niveles. El resultado es una cinta muy impersonal que bien podría haber dirigido otro realizador y el resultado no habría variado en exceso.

Aún con todos sus “peros”, El amanecer del Planeta de los Simios es correcta, pero no logra alcanzar lo que se supone que debería, complementar la espléndida historia iniciada con anterioridad y que aquí parece desvanecerse.