The Void ● Canadá ● 1h 30min
★★★★★

El vacío(Jeremy Gillespie, Steven Kostanski, 2016)

Técnicamente sobresale, pero se complica innecesariamente.

Proyectada fuera de competición en el Festival de Sitges del pasado 2016, El vacío (Jeremy Gillespie, Steven Kostanski, 2016), es una prueba refutable de que el cine de terror sigue adoleciendo del mal endémico de las referencias, homenajes o como se llame. De que la originalidad, a veces cuesta encontrarla, e incluso cintas tan alabadas como ésta por muchos, no terminan de ser redondas cien por cien.

El vacío, nos cuenta la terrorífica historia de un policía que se encuentra con un hombre herido en mitad de una patrulla nocturna. Decide llevarlo a un hospital en medio de la nada y que está a punto de cerrar por traslado. Lo que sucede a continuación queda totalmente fuera de cualquier lógica. Deberá enfrentarse a terribles miedos y criaturas extrañas.

La pareja de directores (también guionistas) han tenido la intención de trasladar de nuevo al espectador, a un cine de terror sincero, sin miramientos, mostrando sangre y casquería como si tal cosa, además todo ello hecho con dos duros (no olvidemos que la película está financiada mediante el famoso “crowdfunding”).

El resultado de El vacío es bastante irregular. La cinta no es redonda, pero tiene muchísimos detalles que le pueden hacer olvidar a uno lo manido de la propuesta, sobre todo si seguimos teniendo querencia por el cine de los 80-90 en donde primaba mucho lo visual y los personajes no demasiado profundos.

El vacío parte con un muy buen comienzo, un empiece que engancha, que te incita a saber más de sus protagonistas, de esa situación. Los coloca en aprietos y sus reacciones son bastante creíbles. Sin duda es todo un ejercicio de entretenimiento muy agradecido, en donde a pesar de no tener demasiada originalidad, uno se lo toma con bastante buen humor.

Pero hay un momento en el que todo se va al traste, en el que se mezclan demasiadas cosas y en el que se quiere complicar todo para que no quede como una cinta de terror ¿vacía? Ésto va en gustos, aunque sin duda El vacío no puede negar su complejo e innecesario tramo final. Y digo innecesario porque parece que se fuerza ella misma a parecer más de lo que es, con cierta pretenciosidad.

Resulta decepcionante como una cinta con esas buenas perspectivas, termina tirando por el retrete todo lo conseguido, dejándonos al final con una cara de idiotas por no habernos enterado muy bien de cómo ha terminado la historia.

Apoyando a todo esto, el planteal de actores, todos ellos desconocidos, no están tan mal como se podría esperar de una cinta de estas características. Tanto el protagonista como los secundarios, cumplen sobradamente su trabajo, sin destacar demasiado y sin denotar que el guión no es precisamente un alarde de originalidad.

Pero volvemos a insistir en que El vacío, sin ser perfecta tiene un nivel técnico espléndido, y si no fuera porque su historia se complica innecesariamente, podría haber sido una cinta de culto, un verdadero “revival” del género. Pero no termina de cuadrarnos en muchas ocasiones