Extinction ● 2015 ● España-Francia-USA-Hungría ● 1h 50min
★★★★★

Extinction

No es lo que esperábamos de Vivas, pero para él, es un gran paso.

Miguel Ángel Vivas, regresa a la dirección tras su paso por la televisión (la serie Cuéntame un cuento), y lo hace casi por la puerta grande. Digo casi porque su nueva obra, Extinction (sobre la novela del sevillano Juan de Dios Garduño, publicada hace cinco años), se observa con las ganas de un director que quiere salir al exterior, pero que aún tiene mucho que contar. Extinction no es redonda, pero para Vivas es un enorme paso que le abrirá, seguro, muchas puertas.

Estamos en un futuro apocalíptico, donde la Tierra está completamente asolada por un manto de nieve y el frío es lo más habitual. En el pequeño pueblo de Harmony, vive Jack y la pequeña Lu, y en la casa de al lado, un hombre misterioso para la niña. Los terribles infectados aterrorizan a toda la humanidad, y ellos, a pesar de su pasado y de sus rencillas, intentarán sobrevivir.

La espléndida estela que el director dejó con Secuestrados (2010) sirvió para que unos cuantos le diéramos nuestra confianza. Su particular estilo desgarrador, narrado con realismo, sin duda marcaba la cruda cinta. Ahora con Extinction, Vivas se aleja de aquellas pautas para adentrarse más en un cine algo menos personal. La película, sin ser un alarde originalidad (todo sea dicho), al menos busca el entretenimiento y lo encuentra gracias a que resulta muy fácil simpatizar con cada personaje (hay muy pocos, eso si).

Protagonizada por un elenco internacional, encabezado por Matthew Fox (de nuevo contra zombies-infectados tras su breve aparición en Guerra Mundial Z (Marc Forster, 2013)), Extinction mezcla el drama y el terror a partes iguales, aunque si hubiera que saborear alguna más que otras, sería el terror, el suspense sobre todo. No exenta de ciertos clichés, la película cuenta con un trasfondo poco habitual en productos similares. Es quizá la historia entre los personajes (la que hay detrás) la que hace más atractiva a Extinction.

Mención especial al apartado técnico. Los efectos visuales, el maquillaje y la fotografía hace en su conjunto, una de las tareas más interesantes que vemos reflejada en la película. A esto hemos de sumarle, una vez más, la colaboración del músico Sergio Moure, que le aporta a las escenas de tensión, un ambiente idóneo para envolver al espectador en la situación.

Vivas se ha conjugado con Alberto Marini, habitual colaborador de Jaume Balagueró, tanto en guión como en producción. El resultado de la jugada es un guión sólido, en donde prima sobre todo la historia, y no se deja llevar por el contexto.

Extinction no es quizá lo que esperábamos de Vivas, pero si es quizá un primer paso para dar uno más grande.