Jurassic World: Fallen Kingdom USA 2h 8min
★★½★★

Jurassic World: El reino caído(Juan Antonio Bayona, 2018)

Una entrega muy entretenida que muestra cierto desgaste en la saga.

Los buenos resultados en taquilla de una saga tan rentable como irregular, como es Jurassic Park (ahora rebautizada como Jurassic World), no eran sino una tarjeta de presentación de una nueva entrega, que trata de heredar los elementos clásicos del cine de aventuras dando más importancia a los personajes y, por supuesto, continuando los hechos de la primera Jurassic World (Colin Trevorrow, 2015).

La jugada, casi calcada a la que hizo Spielberg con El mundo perdido (1997), al menos logra unas muy buenas dosis de entretenimiento, pero se queda ahí, no parece aspirar a mucho más que una simple cinta de aventuras con dinosaurios de por medio. Incluso la dirección de Juan Antonio Bayona tampoco supone un aliciente como para elevarla por encima de las anteriores entregas, puesto que queda claro que en este tipo de producciones, el director poco o nada puede meter como suyo. El dinero es quien manda.

Jurassic World: El reino caído (Juan Antonio Bayona, 2018), nos sitúa años después de los sucesos que terminaron con cerrar el mítico parque. Con los dinosaurios campando a sus anchas y con un volcán que amenaza su supervivencia, Claire y Owen vuelven a la isla para tratar de ayudar a un equipo de “rescate de dinos”. Pero ya sabemos que la ambición del hombre es inescrutable.

Tanto Spielberg como Universal, saben de sobra que los dinosaurios de Jurassic Park son una inagotable fuente de ingresos, además nunca viene mal refrescar un poco los veranos con cintas de aventuras cien por cien, y Jurassic World: El reino caído, a pesar de su inefable guión, es una película bastante entretenida.

Digo inefable por lo refrito que parece todo, lo resabido, lo evidente y lo absolutamente falso e impostado que queda la parte dramática de la historia. Tratar de emocionarnos con unos dinosaurios hechos por ordenador gracias a la (fría, como viene siendo la tónica últimamente de Giacchino) música que se aporta en las escenas (manía de Bayona), resulta cuanto menos, tratar de facilones a los espectadores, buscar la lágrima fácil. Además de todo, la historia resulta extrañamente contradictoria, con giros de guión que recuerdan a la secuela que Spielberg rodó cuatro años después de la original. Esta claro que la saga empieza a mostrar signos de una renovación necesaria.

Y es que es evidente que la era de los refritos cinematográficos –remakes o como se quieran llamar- también ha llegado a Spielberg. La falta de originalidad en muchos casos lastra una película que se salva, entre otras cosas por su ritmo y su calidad de imagen (innegable no vanagloriar los FX digitales y mecánicos).

Hay que decir igualmente que Pratt está bastante mejor que en otras de sus películas, evitando su manía de caer gracioso/simpático a la gente casi por obligación, y anclado siempre en esa especie de personaje clonado. Aquí, bien es cierto que no tiene demasiadas líneas de diálogo, pero al menos cumple con seriedad el papel. Igualmente se agradecen las presencias de Jeff Goldblum (de nuevo con sus teorías visionarias), y James Cromwell, esa especie de historia que nos cuenta de John Hammond… a mi me costó tragármela, sinceramente.

Jurassic World: El reino caído sigue rizando el rizo con los bichos, aunque siempre tratando el tema con seriedad y con cierto respeto. El mensaje acerca de lo que el hombre es capaz de hacer con tal de que todo le salga rentable, o su temible manipulación de la naturaleza para fines de dudosa legalidad, está siempre sobrevolando la historia, aunque realmente uno no parezca pillarlo.

Sí, es una película entretenida. No, no es una cinta perfecta, ni mucho menos. En manos de otro director, posiblemente el resultado habría sido el mismo. Ni siquiera esa diferenciación en 2 actos que tiene, consiguen olvidar sus (continuos) homenajes a toda la saga, como si a los guionistas no se les ocurriesen más ideas y tuvieran que echar manos a la nostalgia.