Kingsman: Secret Service ● 2014 ● Reino Unido ● 2h 09min
★★★★★

Kingsman: Servicio secreto

Un gracioso y entretenido homenaje al cine de espías.

Con el tiempo, Matthew Vaughn se ha hecho un hueco dentro de Hollywood en el que, al menos, ha podido saborear el éxito casi en las cinco películas que, como director, ha hecho hasta esta que nos atañe. Kingsman: Servicio secreto es quizá su cinta más completa (junto a X-Men: Primera generación (2011), en donde el espectador saborea un humor muy peculiar, mezclado (no agitado), con toques de acción. Si que la cinta no llega a convertirse en una película redonda, al menos entretiene.

Kingsman es una organización a nivel mundial de agentes secretos. Se ha abierto un nuevo período de candidatos y el rebelde “Eggsy” puede llegar a convertirse en un verdadero caballero inglés. Pero nadie dijo que ser agente secreto fuera fácil, y más cuando tienes que lidiar con Valentine, un filántropo con ganas de dominar el mundo.

Vaughn vuelve a tirar de cómics para una nueva película, en esta ocasión sobre la obra de Mark Millar y Dave Gibbons. La historia es, sin duda, un claro homenaje al cine de espías de los setenta con James Bond como principal personaje a reflejarse, pero siempre alejado de la seriedad que la criatura de Fleming aporta y más próxima al humor británico, aquel que en ocasiones sólo parecen comprender ellos mismos.

Kingsman: Servicio secreto no es redonda. Por momentos uno tiene la sensación de estar viendo un pretencioso ejercicio de crítica-ironía y por otro lado, tenemos la sensación de ver una refrescante comedia sobre agentes secretos. La indefinición en varios momentos, es quizá lo que lastra una cinta que, además, en algunas partes se hace un poco pesada. Logra salvarla un elenco espectacular, lleno de rostros consolidados y jóvenes talentos, sin ir más lejos el propio protagonista, Taron Egerton.

La película está salpicada de humor, de acción, de escenas imposibles, algunas bastante convincentes, otras algo más artificiales. Es una cinta con una diversidad que le resta cierto interés. Aún así, y con todos sus peros, uno se entretiene bastante y llega a congeniar con los personajes, sin que éstos nos lleguen a parecer auténticos héroes.

Kingsman: Servicio secreto se erige como la nueva hornada sobre espías, con humor correcto (no hay hueco para las soeces), con personajes bien construidos, que tienen una motivación, sin historias inservibles… el guión es sólido, pero la historia a veces deambula en tantas cosas que no llega a concretar demasiadas.

Un gracioso y entretenido homenaje al cine de espías (con todo lo que conlleva) que, quien sabe, lo mismo abre una nueva brecha en el género.