Krampus – Maldita Navidad
Krampus ● 2015 ● USA-Nueva Zelanda ● 1h 38min
”Una fallida mezcla de varias cosas que no terminan de conectar.”
★★★★★






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La Navidad siempre es un período muy prolífico para el cine. Quizá el humor y el drama sean los dos principales géneros que se suelen explotar en esa época. La audacia de Michael Dougherty (Truco o trato, 2007) para meternos miedo en medio de villancicos y turrones, no le quita mérito a pesar de que su película Krampus – Maldita Navidad (2015) no es precisamente una maravilla. Con una historia muy justa y unos personajes bastante estereotipados, la cinta se deja ver sin demasiadas pretensiones.

No es la primera vez que se lleva al cine este personaje, pero en esta ocasión, el presupuesto ha conseguido seducir a Hollywood para que se estrene en salas comerciales. Un niño que por una vez odia la Navidad y con ello despierta a un terrible monstruo (basado en una leyenda de Europa Central, una especie de “anti Papá Noel”) que desciende de los cielos para llevarse a toda la familia al inframundo.

Resulta también inevitable que se nos venga a la memoria un cine de hace veinte años, donde primaba lo visual por encima siempre de una historia simple y, en la mayoría de las veces, bastante previsible. Krampus – Maldita Navidad no se libra tampoco de ciertos clichés.

El reparto está justo, con poco que se le exija te da lo necesario. Donde quizá si tenga más chicha la película sea en el apartado visual, que juega una baza importante. La ambientación, el sonido y un diseño de criaturas adecuado, convierten a la cinta en una película, al menos entretenida, pero sin mucho más que aportar a una tarde aburrida.

Krampus – Maldita Navidad arranca con cierta garra, posicionándose como si de una comedia navideña se tratase, pero poco a poco va evolucionando (no para bien, precisamente) y termina desvariando en una mezcla un tanto desbarajustada de varias cosas. Dougherty ha querido desviarse un poco de los tópicos y la jugada no le ha salido muy redonda.

A esto hemos de sumar un “cast” muy irregular. Quizá podríamos salvar a Adam Scott y a Toni Collette, pero el resto no despiertan demasiada simpatía. Amén de que sus personajes tampoco están muy bien dibujados (da la sensación de que no interesa), su planteamiento en situaciones supuestamente terroríficas, acaba finalmente en una cinta más de aventuras que otra cosa, con algún punto de terror.

El director se ha dejado apoyar sobre todo en golpes de efecto muy manidos, escasas novedades y poco material nuevo. La nieve, la oscuridad, los gritos… todo suena muy sobado a pesar de que si uno consigue entrar en su juego, no le defraudará como cinta de aventuras.

Krampus – Maldita Navidad intenta jugar a dos bandas, intenta poner de manifiesto que la familia siempre unida es lo que más “mola”, que la Navidad es época para creer… muchas cosas en un recipiente poco atractivo, aunque con buenas miras para lo que podría haber sido un buen producto (y diferente).

Ni siquiera su supuesta sorpresa final logra levantar una cinta ya caída en cuanto pone toda la carne en el asador, sin apenas crear miedo o suspense. Todo está medido, todo está muy controlado y no lograremos pasar ni un ápice de terror con ella.