The Drop ● 2014 ● USA ● 1h 46min
★★★★

La entrega

Una buena historia sobre lo que creemos que es justo.

El norteamericano Dennis Lehane ha provisto a Hollywood, un buen puñado de buenas historias. Nombres como Clint Eastwood, Martin Scorsese o Ben Affleck, se han encargado de transferir las páginas del escritor de Dorchester al cine, con un resultado que, por lo general, suele ser bastante aceptable. La entrega adapta su relato corto Animal rescue, publicado hace unos cuantos años.

Nos encontramos a las afueras de Nueva York, Marv regenta un bar junto a Bob. Pero no es un bar cualquiera, sino un bar en donde se guarda el dinero de extorsiones, asesinatos, robos… cada cierto tiempo, alguien viene y se lleva el dinero. A cambio, el bar queda protegido de cualquier cosa. Un día Bob se encuentra un cachorro de un perro abandonado. Ese momento será el inicio de una trama que tendrá consecuencias trágicas.

Confieso que de todas las adaptaciones que he visto de historias de Lehane, La entrega me resulta, junto a Mystic River (Clint Eastwood, 2003) la más amena y, quizá, la más digerible. El resto de adaptaciones, me han dejado cierto regusto a expectativas que finalmente han terminado desvaneciéndose, a pesar del enorme esfuerzo de sus directores. La entrega es un cine muy sólido, no hay fisuras.

Especial mención hacia el reparto, encabezado por Tom Hardy, alma de la historia y que lleva con buen pulso y firmeza, un personaje que crea dudas, pero con unas convicciones muy firmes y consecuentes. Junto a él, James Gandolfini (en su última interpretación antes de su muerte), de quien pocos elogios merece ya. Es un actor muy consolidado y tanto su paso por televisión como por cine, es más que una garantía para saber que estamos ante un grande. Para secundarios, la sueca Noomi Rapace, que tras haber pasado ya una criba en Hollywood, vuelve a meterse en producciones más modestas. Sí que es cierto que quizá echamos en falta algo más de profundidad e historia en algunos personajes.

Roskam, ha dotado a La entrega de una atmósfera fría, aséptica y llena de desconfianza. Ha sabido transmitir muy bien la esencia de la historia, creando momentos de incertidumbre que ayudan a que el espectador se sienta partícipe de la historia. No se libra de algunas fases algo densas y lentas, pero logran compensarse gracias al buen hacer de su tramo final.

La historia de La entrega parece más un viaje de descubrimientos a través del personaje de Hardy, un hombre duro que no habla, sino que actúa y cuando lo hace, es contundente. No estamos ante el clásico matón de barrio, es un tipo sereno (una serenidad que a veces asusta), una persona con una mirada fría, totalmente convencida de que lo que hace, lo hace por el bien, aunque a nosotros no nos parezca así. Hardy consigue demostrar que sus dotes como intérprete son espectaculares y vaticinamos que su carrera será más que buena, siempre y cuando sepa elegir bien los proyectos en los que se embarque.

La entrega es cine negro, donde nada es lo que parece. En ocasiones quizá podamos despistarnos por el guión (a veces da algún que otro quiebro que merece especial atención), pero no debería infravalorarla.

La utilización de esa fría imagen desaturada la dotan a La entrega del aire que necesita, y es que estamos en barrios donde el dinero y las mafias están a la orden del día. Tanto la cámara como la palabra en La entrega, captan muy bien esa esencia.