War for the Planet of the Apes ● 2017 ● USA-Canadá-Nueva Zelanda ● 2h 20min
★★★★★

La guerra del Planeta de los Simios

Consigue poner un broche final bastante digno a esta nueva saga.

Para la Fox, el relanzar una saga tan mítica como la creada en las novelas de Pierre Boulle, siempre ha sido una pequeña mina. No han logrado unas recaudaciones históricas, pero siempre han tenido su público fiel, y con El origen del Planeta de los Simios (Rupert Wyatt, 2011), dieron en el clavo al conseguir un “origen” tan conmovedor como atractivo, amen del espectacular nivel técnico que mostraba.

Matt Reeves, director fraguado en las ondas televisivas, se ha encargado de cerrarla con las dos últimas películas. El amanecer del Planeta de los Simios, sin embargo no dejaba muy buenas sensaciones, consiguiendo una película bastante irregular en donde muchas subtramas y sobre todo la ausencia de nombres de peso en su reparto, la dejaron un poco apartada del recuerdo, a pesar de que su buena recaudación incitó a la Fox a cerrar la trilogía.

Con La guerra del Planeta de los Simios, su director se ha sacado la espina que tenía con la anterior entrega y nos brinda un más que digno broche final a la saga. Buena parte de ello la tiene su guión, del mismo equipo que la anterior, pero que han optado por darle prácticamente todo el protagonismo a los simios, lo cual le da a la película una muy buena solidez.

En esta ocasión, César se quiere cobrar una cuenta pendiente con el trasnochado “El coronel”, un militar renegado que se refugia en las montañas con un pequeño ejército y que espera, pacientemente, la llegada de su destino, nada más y nada menos que salvar a la Tierra de los simios, y de paso de los humanos.

La cinta parece haberse dividido en dos actos, teniendo mejor interés el primero, en el que se desarrolla con bastante intensidad, el conflicto de César y su obsesión por la venganza, además de liberar a los de su especie de la tremenda opresión humana (algo que se vió en la anterior película). Cabe destacar lo necesario, para esta parte, de un ritmo tranquilo, pausado (no llega a aburrir), en donde es necesario tomarse el tiempo que haga falta para comprender el destino del protagonista.

El segundo acto, quizá algo menos “profundo”, lo dejamos para la acción, combinada con un flojo desenlace que podría empañar todo lo acontecido con anterioridad. No es un cierre tan perfecto, pero al menos deja pocos flecos sin cortar.

La guerra del Planeta de los Simios ha levantado el vuelo que se había caído con “El amanecer…”. Aquí, Reeves se ha dado cuenta de sus carencias, y ha dejado lugar a una película más interior, con más proyección pero que también corre sus riesgos al desentenderse demasiado de una cinta convencional de acción (algo que le ha quitado enteros en taquilla, claro). Hasta la música de Giacchino supera su anterior trabajo para esta saga.

Con un nivel técnico sorprendente, la película nos recuerda en muchas ocasiones a la cinta original, con diversos guiños bien metidos, y sobre todo se agradece su intención de convertirse en una buena mezcla de drama y acción, ingredientes que, como el agua y el aceite, cuesta mezclarlos.

Buena parte de que todo ésto encaje, también la tienen sus numerosas referencias a títulos como Apocalypse Now (Francis Ford Coppola, 1979), Espartaco (Stanley Kubrick, 1960) o incluso La gran evasión (John Sturges, 1963).

Woody Harrelson.

Tampoco deberíamos olvidar su carga política, porque también la tiene (ya lo tenía la cinta de Wyatt). Ese muro, el uso del poder militar, el levantamiento de los más débiles… también es un pequeño reflejo de nuestra sociedad.

Lo dicho, película digna, aunque sigue abusando demasiado de una división muy marcada. Cuenta con una buena primera hora (lacónica, intensa, con buenas escenas), pero con una olvidable segunda y un flojo desenlace. Aún con ese buen 50% es bastante más disfrutable que su anterior entrega.