Halloween USA 1h 46min
★★★½

La noche de Halloween(David Gordon Green, 2018)

Le cuesta arrancar, pero mantiene el espíritu del cine de Carpenter.

Han pasado nueve años desde que vimos por última vez la máscara de Michael Myers en una sala de cine. Su aterradora presencia, su silencio y su forma de actuar, marcaron una saga, iniciada hace cuarenta años, que convirtió a Jamie Lee Curtis en un icono del cine de terror.

Para retomar de nuevo la historia, había que volver un poco a los orígenes. Atrás quedaban las numerosas secuelas y se concibe como una continuación de la película original de John Carpenter, que aquí regresa por partida doble, como productor y como compositor de la banda sonora (junto a su hijo y su ahijado).

Han pasado unos cuantos años desde que Laurie Strode fuese atacada por el psicópata Michael Myers. Ha conseguido rehacer su vida y ahora vive casi aislada en una casa llena de medidas de seguridad. Durante un traslado rutinario a otra prisión, Myers consigue escapar y volverá a obsesionarse con matar a Laurie, sólo que esta vez ella está preparada.

Partamos de la base de que la historia de esta nueva La noche de Halloween (David Gordon Green, 2018) pintaba bastante interesante. Ver de nuevo en acción a Jamie Lee Curtis, a Michael Myers haciendo lo que mejor sabe hacer, de nuevo en la fatídica noche de los difuntos, John Carpenter apoyando el proyecto… era un reclamo que vendía sola la película. Todo pintaba perfecto como para bordar una de las secuelas más potentes. Y el resultado es, ciertamente, un tanto desigual.

Quizá La noche de Halloween se pare demasiado a introducirnos de nuevo en la historia, con esa primera media hora un tanto pesada, que genera muy poco suspense y en donde las piezas empiezan a verse demasiado evidentes. A ver, la película no nos va a contar nada nuevo, pero al menos intenta reinventarse, con lo que ya es todo un logro y al menos digno de ver.

Su primer lastre radica en eso, en arrancar la historia. Parte de una base tan sencilla (aunque repetida, la búsqueda de la esencia del mal a través de un ejecutor de éste) y a la vez tan fácil de contar, que parece irse por otros lares y termina resultando todo un poco aburrido, hasta que aparece Myers (la escena en la que recupera la máscara es simplemente maravillosa).

Es el momento en el que hace su entrada cuando todo el caos y la muerte se apoderan de la película y donde se convierte en una verdadera cinta de Halloween. Ese juego de ratón y gato entre Myers y Strode, la policía pisándole los talones (muy correcto Will Patton, que recuerda a los policías de los “slashers” de los ochenta)… vuelven a estar presentes en esa segunda mitad de la película.

Jamie Lee Curtis.

El desenlace, aunque algo previsible (también es verdad que es lo que se espera), quizá sea de lo más interesante de la película. Un auténtico duelo mano a mano entre némesis y protagonista, en donde, aunque sabemos cómo va a terminar, si que tiene pequeños momentos puntuales en donde vemos ese terror “made in Carpenter”.

La utilización de una música muy al uso, con sintetizadores, el tema clásico, esas melodías tan bajas, los “sobresaltos” musicales, también ayudan a enfatizar esa sensación de recuerdo que nos invade muchas veces durante su visionado. Parece que estemos viendo una especie de nueva versión, con los elementos clásicos, y sobre todo con la estética que se le ha dado.

Sobre el guión, quizá le sobran algunas cosas, como toda la parte dedicada a la nieta de Strode, que no aporta prácticamente nada interesante, quizá habría dado más protagonismo al propio Myers. También se nota cierta mesura en cuanto a la violencia y sangre. En este aspecto los dignos “remakes” de Rob Zombie, la superan.

David Gordon Green, desde luego que no es nada experimentado en el género. Su carrera ha deambulado entre el drama y la comedia, más hacia esta última, por lo que su elección para encargarse de dirigir esta orquesta, fue más que discutible para muchos. Esta claro que el hecho de que estuviera Carpenter en el proyecto, y la Blumhouse han sido clave para que la cinta no se fuera por otros derroteros.

La noche de Halloween es una película entretenida, evidentemente no se ve igual que la de hace cuarenta años, pero mantiene muchos elementos que guardan el espíritu de la cinta original. Muy recomendable aunque es posible que no cumpla las expectativas que muchos tienen.