The Pyramid ● 2014 ● USA ● 1h 29min
★★★★

La pirámide

Posiblemente de lo peor que el ‘found footage’ puede dar.

Estrenarse como director, siempre es motivo de alegría, ya no sólo para el protagonista, sino para el público que podrá ver las capacidades, como cineasta, de un guionista, un actor, o un especialista, fuera de su campo más especializado. El guionista y productor galo Grégory Levasseur, habitual del cine de Alexandre Aja, debuta con La pirámide como realizador, una cinta bastante floja y que poco o nada aporta a un género que empieza a resultar sobreexplotado.

La pirámide nos sitúa en Egipto, donde unos arqueólogos han encontrado otra nueva construcción con unas características muy concretas. En el equipo están ansiosos por descubrir que esconde en su interior una construcción que lleva siglos enterrada bajo la arena. Pronto descubrirán el motivo, y no les gustará absolutamente nada.

Hay que remontarse hace cinco años del último trabajo de Levasseur. Fue la producción de Piraña 3D (Alexandre Aja, 2010), entretenida cinta de terror sin concesiones que rememoraba (aunque sólo en el título) aquel clásico de Joe Dante de hace unos cuantos años. Pero sin duda ha sido su participación en guiones, lo que le ha dado a Levasseur un nombre en la industria.

Su salto a la dirección, no ha podido ser peor. Con un intento de renovar el género del “found footage”, tan masticado y usado en los últimos años, Levasseur intenta colocarnos miedo y claustrofobia a partes iguales, sólo que la cosa no termina de cuajar, y al final todo se queda en un ejercicio algo pretencioso y muy previsible.

Una lástima porque la historia si podría haber dado para una buena cinta de terror, además de servir como lección histórica sobre la cultura egipcia. Sin embargo La pirámide pasa bastante por encima todo esto y va a lo que va a que la gente pase miedo y, si es posible, grite en la sala. Mala idea el intentar eso sin probar otras formas.

Está claro que La pirámide no pasará a la historia por su interesante factura, y es que la película juega de forma conveniente con la cámara en mano (se supone que la que los personajes llevan) con planos muy convencionales. Esto puede perder un poco al público ya que en todo momento se nota su apuesta por el realismo visual de la cámara en mano.

En el apartado técnico, la cosa tampoco le va muy bien a La pirámide. Efectos especiales muy pobres, apenas hay “casquería” (para lo que estamos acostumbrados con Aja)… todo da la sensación de haberse rodado con un escaso presupuesto. Si a esto le añadimos unos actores que nada pueden hacer para levantar la película… pues apaga y vámonos.

Siguiendo la estela de cintas como Así en la Tierra como en el Infierno (John Erick Dowdle, 2014), Apollo 18 (Gonzalo López-Gallego, 2011) o la saga VHS, La pirámide termina por convertirse en una cinta más del montón, con poca carne que cortar y sobre todo con la sensación de ser más un capricho que una demostración de lo que Levasseur puede hacer como director.

También te puede interesar...