Logan ● 2017 ● USA-Canadá-Australia ● 2h 21min
★★★★

Logan

El duro peso de ser uno de los mejores superhéroes.

Ha llovido mucho desde que Hugh Jackman aceptara por primera vez, ser el mítico superhéroe creado por la gente de MARVEL. Concretamente han pasado 17 años desde la primera X-Men (Bryan Singer, 2000), y la evolución tanto del personaje como del propio Jackman ha sido innegable. Pero todos sabíamos que tarde o temprano, no era posible que esa simbiosis entre personaje/actor durase para siempre.

Para terminar con él (ya lo avisó antes de comenzar el rodaje de esta Logan), volvemos a tener a Mangold detrás de las cámaras, un director que lo conoce bastante y que a pesar de su pequeño traspiés con Lobezno inmortal (2013), vuelve a apostar por otorgarle personalidad y profundidad al personaje, algo que se agradece entre tanto espectáculo vacío de superhéroes que puebla casi todas las carteleras.

Logan es una película oscura, con un ambiente absolutamente decadente y en donde sabes que estamos ante un final anunciado, ante un hecho que terminará por concluir una etapa. Su pausado ritmo, que podría despistar a algunos, se contrapone con pocas escenas de acción, pero bastante bien rodadas (ha aprendido después de su anterior trabajo).

Logan es cine serio de superhéroes, es cine sólido, no hay espacio para demasiadas preguntas, y si las hay, posiblemente se respondan cuando hemos terminado de verla. También, y en esto MARVEL es experta, es un trampolin generacional, para dar paso a nuevas caras, nuevas aventuras… nuevos proyectos.

Jackman, que se enfunda por octava vez (si no me falla la memoria) sus garras, copa absolutamente toda la película, dejando una impronta en el subgénero, que dificilmente se podrá borrar. Y junto a él, quien también empezó todo, un Patrick Stewart en la piel de un decrépito Charles Xavier, preocupado por que su amigo siempre siga a salvo, pero totalmente consciente de sus limitaciones.

Los secundarios, muy correctos, están encabezados por la joven Dafne Keen, que prácticamente debuta en el cine y que tras Jackman, se lleva todo el protagonismo de la película. No hay duda de que es la hija que Lobezno quiso tener alguna vez (si es que se le pasó por la cabeza).

Interesante el retrato que Mangold (que ha vuelto a contar con el guionista Scott Frank) ha hecho de Lobezno. Un hombre hastiado, cansado y absolutamente apartado en una sociedad que ha conseguido repudiar y excluir a los mutantes (un tema muy actual si lo comparamos con la inmigración, algo que siempre ha sido parte de este universo de personajes).

Quizá la trama no sea especialmente novedosa. Y es que Mangold ha optado por una simple historia que queda eclipsada en varios momentos por el propio personaje. Vuelve un poco a los inicios de éste (algo que también hizo Singer en X-Men 2 (2003)) pero introduce pocas novedades sobre él. Aún con esto, la película resulta interesante.

Su duración (hablamos de poco más de dos horas) quizá sea excesiva, aunque no por ello una pega, al menos para el que escribe. La película se toma su tiempo en arrancar, en empezar su último viaje.

Logan es, una interesante y oscura propuesta. Una forma de ver los superhéroes diferente a cómo Disney concibe este subgénero. Con ella, se cierra un ciclo, con ella se cierra un personaje.