The Expendables 3 ● 2014 ● USA-Francia ● 2h 06min
★★★★★

Los Mercenarios 3

Ya van tres las entregas que Sylvester Stallone ha protagonizado de su saga Los Mercenarios. A pesar de que ya dejó las labores de dirección en la segunda entrega, aquí vuelve al género que mejor le sienta y que además congrega, como en cada entrega, a iconos del cine de disparos, patadas y explosiones. La “crème de la crème” de la acción vuelven a tener una cita con Sly en esta cinta.

Los chicos de Barney Ross (Stallone) sufren un importante revés y éste se ve obligado a disolver el grupo y a contar con nuevos mercenarios. Su nueva misión: eliminar a Stonebanks (Mel Gibson), con quien tiene una cuenta todavía que saldar. Pero Ross sabe que sin sus hombres de confianza, será muy dificil vencerle.

Cuando Stallone inició allá por el 2010 la saga de Los Mercenarios, supuso su gran regreso a la acción. Un regreso que además venía acompañado de la nueva aventura de otro de sus personajes icónicos, John Rambo (aunque ésta se estrenó un par de años antes). Supo hace coincidir ya no sólo dos generaciones de actores de acción, sino una historia que recordaba mucho a cintas pasadas (de los ochenta y noventa) en donde la sencillez de las tramas era simplemente una excusa para ver escenas de tiros o peleas.

La natural evolución de esta nueva saga, no ha hecho quizá lo esperado. Ya de hecho, la segunda entrega, que nos llegaba dos años después de la primera, no copó las expectativas que Stallone y los productores tenían. No obstante y siempre bajo la supervisión de Stallone, una tercera entrega (perfectamente innecesaria) ha llegado para intentar levantar la saga. Lo cierto es que el resultado no parece augurar un buen camino.

Si cerrásemos una saga como la de Los Mercenarios, con su tercera película, posiblemente muchos quedaríamos contentos. Stallone se ha encargado de escribir una historia igual de sencilla que las anteriores, con un villano que no termina de ser villano cien por cien, y con un reparto coral en donde todos tienen su momento de gloria. Básicamente repite fórmula pero, evidentemente, no hay factor sorpresa. Y es que en Los Mercenarios 3, no hay hueco para la novedad, sino para la reiteración y el espectáculo.

Los Mercenarios 3 cuenta una historia de venganzas, de pasados… pero poco más. Ya no esperamos alguna escena memorable (que hasta en la segunda película había). Aquí prácticamente no hay algo para recordar. El enorme elenco de estrellas, en donde cada una tiene su función, sigue brillando por su lado y no hay protagonismo nada más que para Stallone, que para eso es el padre de todos.

Sí, hay acción, pero eso es algo que se sobrentiende en una cinta como Los Mercenarios 3. ¿Qué le falta? Para ser una cinta de acción, algo más de novedad, tratar de resolver las escenas de acción con algún invento que nos deje en el asiento con cara de “¡qué bueno!”. No culpamos a Stallone, resulta muy complicado intentar renovar o reinventar, en un género tan explotado (si se me permite la gracia fácil) como es el de la acción.

Los Mercenarios 3 es una cinta demasiado simple. Plantea todo de forma apresurada, con escaso margen para pensar (no se quiere eso, claro). Sí que podemos alabar que, al menos, todos están a la altura que se espera de ellos.