Ma ma ● 2015 ● España-Francia ● 1h 51min
★★★★★

Ma ma

Cuando es necesario avanzar hacia delante en la vida.

La filmografía de Julio Medem forma ya parte de la historia del cine español. Director de grandes títulos como Vacas (1992), Tierra (1996), Los amantes del círculo polar (1998) o Lucía y el sexo (2001), su cine siempre se ha caracterizado por el uso de símbolos para expresar sentimientos y situaciones. Todo en Medem está medido, planificado y, por lo general, bien resuelto, no deja cabos libres y sobre todo, la definición y reacción de personajes siempre marca mucho sus historias.

Han pasado cinco años desde que estrenase su último trabajo Habitación en Roma, en donde el erotismo y el amor se daban la mano. Ahora con Ma ma, se aleja absolutamente de esa faceta (que también abordó en Lucía y el sexo) y se centra en una historia más dramática y realista. La historia de Magda, una mujer a quien diagnostican cáncer de mama y que deberá reconducir su vida junto a los que la rodean, cada uno con sus propio trasfondo.

Medem ha contado con Penélope Cruz como protagonista absoluta por primera vez, quizá lo mejor de una cinta que, no termina de llegar al espectador, sino que se queda a medio camino entre el drama de sobremesa y el estilo cinematográfico del director. No es precisamente su guión, lo más destacable, salvo algunas excepciones, el trabajo actoral está bastante por encima de lo que tienen que decir.

Volviendo a Cruz, su personaje está muy bien definido, bien interpretado y no hay duda de que empatiza enseguida con el espectador. La actriz mantiene el tipo con su habitual naturalidad y resulta bastante efectiva a la hora de reflejar la lucha de una mujer por una enfermedad tan dura como el cáncer.

Junto a la actriz, un Luis Tosar secundario aunque con mucha importancia. La incapacidad de amar tras una tragedia, muy bien reflejada en su personaje, marca muchas de las pautas que él mismo debe superar, con o sin la ayuda de los demás.

Cierra el triángulo, el actor Asier Etxeandía, como el doctor. Quizá su papel, aunque importante, es el más errático de todos, aportando en dosis iguales, algo de comicidad a una situación dramática. Posiblemente sea el personaje que menos aporta a la película, a veces incluso resulta prescindible.

Ma ma concentra bien todos sus elementos, es una película que hasta se permite el lujo de hablar sobre la fe, sobre la vida después de la muerte (de forma impostada en ocasiones), con unos personajes bien trazados y bien interpretado, pero algo floja en su ejecución.

Medem, aunque no está a la altura de anteriores trabajos, resuelve efectivamente una cinta dura, consistente y que, posiblemente haga pensar una vez vista. Y es que la vida, suele aportarnos historias asombrosas que, en ocasiones, surgen de otras más terribles.