The Mule
★★★★
Enfrentarse al pasado sin coger un coche y salir corriendo

Mula |(Clint Eastwood, 2018)

Robert Redford ya avisaba que su papel en The Old Man & The Gun (David Lowery, 2018) sería el último de su extensa carrera. El protagonista de Dos hombres y un destino (George Roy Hill, 1989) o Todos los hombres del presidente (Alan J. Pakula, 1976) daba por concluida así, una trayectoria prácticamente intachable. Algo similar le ha pasado (o le pasará) a otro gran veterano de la interpretación que, con Mula (Clint Eastwood, 2018) parece dejar también la puerta abierta a una posible retirada, al menos de la interpretación.

La película está inspirada en la historia de Leo Sharp, un veterano de guerra que llegó a ser uno de los transportistas de droga más importantes del cartel de Sinaloa (el que fuera liderado por el mítico “Chapo” Guzmán). Aunque en la película se omiten nombres sobre cárteles reales, es evidente que Sharp estuvo muchísimas veces al filo de la muerte.

Eastwood cuenta, por segunda vez, con Nick Schenk como guionista. Esto es algo que se aprecia bastante en el personaje principal, Earl, que guarda similitudes con el de Walt Kowalski, protagonista de la espléndida Gran Torino (2008) y que también contaba con guión de Schenk, la de un hombre marcado por el pasado (aquí por su relación con la familia) y que en el fondo y a pesar de lo que vemos en pantalla, tiene un buen corazón. Al final se trata de héroes anónimos, de personas de la calle envueltas en acontecimientos que no parecen encajar con ellos.

La sobria pero efectiva dirección de Eastwood le confiere a Mula, un ritmo relajado, muy bien dosificado, con escenas muy bien hilvanadas. Todo ello le confiere un toque agradable a la película, algo que favorece a que la veamos sin atisbo de aburrimiento siquiera. El guión, mezcla el drama con algunos puntos de humor (muy sutiles, eso es cierto). Quizá en un futuro echemos de menos más títulos con el tándem Schenk/Eastwood.

A nivel interpretativo, Eastwood ya es más que una solvencia, una garantía. Lo mismo con secundarios como Bradley Cooper, Michael Peña, Dianne Wiest o Andy García (con un pequeño papel). El reparto está muy bien y saben aportar a la historia lo necesario para hacerla creíble cuando le toca serlo, y emocionante cuando se pone seria.

Mula no sólo es la historia de Earl, es la historia de cómo un hombre trata de enmendar sus errores en el pasado (algo en lo que quizá la película debería haberse detenido un poco más), habla sobre el tiempo perdido, sobre la soledad (de nuevo un punto en común con Gran Torino), y habla sobre la integridad humana, sobre los riesgos que hay que correr para poder salir adelante. Mula es como una carrera de obstáculos para su personaje.

Igualmente hay ciertos aspectos de la historia que no están muy desarrollados (como el personaje del confidente de la DEA, por ejemplo, o algo más sobre la relación de Earl con su familia).

Eastwood se despide (o no) de una forma muy correcta, sin llegar a tocar el cielo, como lo ha hecho en otros trabajos, pero al menos nos consuela saber que sigue en forma a pesar de que en pantalla, ya vemos a una persona bastante mayor.