Nerve, un juego sin reglas
Nerve ● 2016 ● USA-Hong Kong ● 1h 36min
”Al final todo queda en un mero enunciado para adolescentes.”
★★★★★






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Es totalmente lógico admitir que la sociedad y nuestra manera de relacionarnos, ha cambiado en los últimos quince años. La tecnología ha servido tanto para bien como para mal, para establecer nuevos estatus sociales o incluso nuevos estatus dentro de nuestros círculos más íntimos.

Y son las redes sociales las que, quizá en mayor medida, están labrando un nuevo futuro en cuanto a la relación social de cada individuo. Muchas empresas incluso ya “fisgonean” en las redes sociales antes de decantarse por un candidato a un puesto de trabajo. Nos guste o no, parece ser el camino hacia el que vamos dirigidos.

Pero como casi todo lo que toca el hombre, este nuevo rumbo está siendo sobreexplotado y, en ocasiones, utilizado de forma perjudicial para nuestra vida, así se han dado casos de espionajes en las redes sociales o de situaciones algo más peligrosas y delicadas.

Nerve, un juego sin reglas trata de “concienciar” a la juventud sobre el uso de las nuevas tecnologías, a través de la historia de una joven que se enrola en un peligroso juego a nivel mundial, y que pone el peligro su vida, a pesar de los adornos que la cinta arrastres tras ésto.

Pero el problema de Nerve, un juego sin reglas radica en que poco a poco va degenerando como historia interesante, para pasarse al lado más banal y vacío, el de la adolescencia sin rumbo. Es un lado vacío, pero necesario investigar y necesario observar. Si la cinta se hubiera tomado en serio durante toda su duración, la cosa habría salido mucho mejor.

Los directores, tomando como base el libro homónimo de Jeanne Ryan publicado hace cuatro años y nos lo adorna de forma “hiper mega moderna”, con el uso de ciertas herramientas tecnológicas que poco o nada ayudan a destapar lo que realmente hay debajo de la idea.

Ser más popular, tener más visitas en nuestro perfil de red social… son algunas de las cosas que la película toca de refilón, centrándose más en el rollete amoroso de la protagonista y en sus desavenencias con sus supuestos amigos. Todo ello adornado con un thriller barato de sobremesa que no despierta absolutamente ninguna sorpresa. Al final, el mensaje vuelve a ser el mismo, si quieres popularidad, juégate la vida. Y como en muchas otras ocasiones, el “patito feo” se queda a bailar con el guapo de turno. Vamos, todo muy nuevo.

Los directores de tal función, productores del programa sobre engaños en la red Catfish, toman bien la historia en sus primeros minutos, pero al desviarse de lo que podría haber sido útil, dejan de lado la importancia del tema que tratan, convirtiéndolo casi en un trasfondo sin importancia de la historia.

La presencia de un reparto joven, para que el espectador se pueda identificar, no termina de convencer, ni Roberts ni Franco nos encandilan y tampoco mostramos simpatía por lo que les paso. Son personajes bastante planos y con poco fondo.

Nerve, un juego sin reglas es una cinta actual, con intención, pero que sólo queda en eso, en un mero enunciado sobre lo que nuestros hijos podrían estar viviendo.

Un toque algo más serio y un tercer acto menos lamentable, habría conseguido que la película levantara el vuelo final, para asentarse como una pequeña joya. Pero desgraciadamente el escaso interés que mostramos pasada la mitad, nos hace olvida de lo que realmente podría hablar.