Onward

Onward (Dan Scanlon, 2020)
Fraternidad y magia, las dos mejores compañeras de aventuras
★★★★½
recomendada

Nueva cinta de Pixar, y no es una secuela (deberíamos aplaudir, porque últimamente…) aunque sí la dirige el realizador de una secuela, concretamente de Monstruos University (Dan Scanlon, 2013). Una muestra más de que Pixar sigue apostando por material nuevo, un buen desarrollo de personajes, una técnica que se supera con cada producción… vamos igual que su matriz, Disney.

Onward nos sitúan en un mundo mágico sin magia. La magia ha desaparecido en pos de una revolución tecnológica que hasta los seres fantásticos han decidido abrazar. Pero nos quedamos con los hermanos Lightfoot, Ian y Barley (las voces de Tom Holland y Chris Pratt en su versión original). Ian, el más pequeño, apenas guarda recuerdos de su padre, que murió enfermo. Pero un misterioso bastón le podrá dar la oportunidad de estar con él, siempre y cuando encuentre junto a su hermano, una gema mágica.

La estructura narrativa de Onward se fundamente mucho en los míticos juegos de rol, aquellos en donde se adoptaban las características de un personaje y te enfrentabas a desafío, monstruos o millones de pruebas. Onward toma como guía para elaborar la historia, esta estructura, algo similar a lo que serían también los videojuegos. Cada secuencia en la que deben superar una prueba o conseguir algo, tiene muchas reminiscencias a ambas culturas (rol y videojuegos).

Esta estructura le confiere un toque muy clásico dentro del cine de aventuras, en donde igualmente los protagonistas se enfrentaban a desafíos similares. Un claro ejemplo, y muy conocido, la cinta de Richard Donner Los Goonies (1985). Aquí en vez de ser un grupo de chavales, son dos hermanos. Otro punto interesante para la película.

Onward.

Y es que la fraternidad, la unidad familiar, o los padres, valores clásicos y conservadores, vuelven a ser elementos indispensables para una producción familiar. Onward fundamenta además su historia en la relación tanto entre Ian y Barley, como entre la de un padre y un hijo. Barley, a pesar de ser el hermano mayor, también se ve a veces en la obligación de ser un padre para su hermano, aunque no sea consciente de ello.

Es esa entrañable relación la que va marcando a los personajes de Onward. Muy bien definidos, con carisma, presencia y con un buen sentido del humor. Y es que son precisamente el mecanismo para que la película funcione muy bien, desde su inicio hasta su agridulce y valiente final.

Igualmente, Ian va descubriendo poco a poco sus capacidades como mago, al mismo tiempo que va creciendo como adolescente y como joven que debe enfrentarse a la vida sin la figura de un padre. Quizá este nivel le habría exigido a Pixar algo más de emotividad, ya que los momentos en los que debería haberla, queda eclipsada por la comedia y la aventura.

A nivel técnico poco podemos decir ya que no se sepa. Pixar utiliza la tecnología con una soltura increíble, dotando al mundo de Onward de muchos detalles, puntos cómicos muy buenos, y escenas espectaculares que hacen que unos se quede atrapado observándola. Es todo un regalo para cualquier espectador, a nivel visual.

Es una película que habla también del miedo, de cómo enfrentarse a las cosas, a la vida, habla sobre nuestros deseos. Todo ello adornado con una buena dosis de aventura que nos transportará a lugares inolvidables.

Una cinta que hace levantarse a Pixar, que nos devuelve la esperanza y que sigue dejando claro que es una de las grandes.

Ficha técnica

Guión
Dan Scanlon, Jason Headley, Keith Bunin
Dirección de fotografía
Sharon Calahan, Adam Habib
Música
Mychael Danna, Jeff Danna
Montaje
Catherine Apple
Formato
2.39:1
Nacionalidad
USA
Duración
102 min.
Distribución
Disney
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