(Rob Cohen, 2018)
The Hurricane Heist ● 2018 ● USA ● 1h 43min
★½★★★

Operación: Huracán

Un robo imperfecto, una película imperfecta.

Tres años sin dirigir una película, la última estrenada en cines fue Obsesión (2015), le han pasado factura a Rob Cohen, director que hace unos años despuntaba como realizador de cine de acción y con títulos tan emblemáticos como A todo gas (2001), xXx (2002) o su último éxito en taquilla, La amenaza invisible. Stealth (2005). Tras su paso por la producción de series, Cohen regresa al cine y no precisamente por la puerta grande.

Casey, es una joven agente federal encargada de la destrucción de 600 millones de dólares, en unas instalaciones del gobierno. Un terrible huracán se acerca al pueblo y un grupo de mercenarios quiere aprovechar el desastre para robar el dinero. Casey contará con la ayuda de un experto cazador de tormentas para evitar el robo.

Las historias tocadas por Cohen no es que se hayan caracterizado precisamente por ser demasiado inteligentes o por tener al espectador en vilo. Él es consciente de sus limitaciones como cineasta y aunque en su carrera haya algún título salvable, es un hecho que su objetivo es el de hacer taquilla.

Operación: Huracán es una película bastante plana, con más imperfecciones que virtudes, pero que, siendo consciente de ello, es disfrutable. En ningún momento se toma en serio a sí misma, lo cual se agradece, y tampoco se dedica a plantearnos una trama elaborada con un guión lleno de giros y sorpresas. Esa ni es su intención y además no tiene las herramientas necesarias.

Cohen va directo al grano, en su estilo, con personajes muy estereotipados, vistos en cientos de películas, situaciones hilarantes que pretenden crear tensión y sufrir por los personajes, cuando se sabe a ciencia cierta, que no va a pasar nada del otro mundo, que simplemente son escenas “cosidas” entre sí, con la única finalidad de hacernos pasar el rato.

Ni siquiera se molesta en coger un reparto estelar (resultaría curioso saber qué actor se presta a este ejercicio), ya que para lo que quiere, no es importante contar con muchos rostros conocidos. Maggie Grace, Ben Cross (con pocos años ya) o Ralph Ineson (como un villano excesivamente sobreactuado), son algunas de las caras que nos podrían sonar, aunque ya advierto que el nivel interpretativo de la película es lo de menos.

Cohen ha conseguido una historia que mezcla varias de sus pasiones, como la velocidad, los coches, la acción, los atracos… todos estos ingredientes, metidos en una batidora (o en un huracán) conforman los elementos que construyen la película.

En cuanto al apartado técnico, tampoco vamos a exigirle mucho más, siempre y cuando la cosa no nos saque de la historia o de la película. Sí, hay escenas imposibles, pero claro, qué sería de una cinta de atracos sin ellas.

En el fondo, Operación: Huracán bebe del cine de acción de finales de los noventa, en donde no importaba otra cosa nada más que entretener y mantener al personal atento durante noventa minutos. El resto de elementos que podrían mejorar la película, no son importantes aquí.

Película entrañable, divertida, entretenida y que no busca nada más que eso. Es un cine muy particular, malo, pero en el fondo necesario.