Parker
Parker ● 2012 ● USA ● 1h 48min
”Para los tiempos que corren la película resulta un poco sosa.”
★★★★★






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Jason Statham vuelve a la carga con una cinta sencilla, que quizá no destacará excesivamente en su carrera pero es una muestra más de que el actor sigue estando de moda.

Parker (Statham) es un tipo duro, que vive de cometer robos bien planificados. Su último “trabajo” casi le cuesta la vida por culpa de sus compinches que intentan acabar con él. Dado por muerto, va a parar a una vendedora de pisos (Jennifer Lopez) que le ayudará a consumar su venganza.

Hacía, al menos, nueve años que no nos llegaba a los cines una nueva cinta de Taylor Hackford, conocido no sólo por ser el marido de la actriz Helen Mirren, sino por ser el responsable de títulos míticos como Oficial y Caballero (1982) o Contra todo riesgo (1984). Ahora regresa para contarnos una historia de venganzas y robos, con dos intérpretes de considerable éxito en taquilla.

Basándose en la novela de Donald Westlake (de hecho la cinta está dedicada a él), Hackford ha construido un thriller sobre ladrones bastante simplón. Quizá sea en esa simpleza donde resida la principal virtud de Parker, una cinta que parece rodada en los noventa pero que es efectiva de principio a fin, sin ningún tipo de artificio. El logro de Hackford es devolvernos un thriller sencillo, y convencional, a la vez que efectivo y entretenido.

No es la primera vez que el séptimo arte adapta a Westlake, curiosamente Payback (1999) también tocaba el tema de la venganza, pero con un algo más “finolis” Mel Gibson en vez de un rudo y carismático Jason Statham. Su presencia, junto con la de Jennifer Lopez (en un papel bastante soso, por cierto) quizá sea el principal reclamo del filme.

Parker no es una película que decepcione, aunque realmente le cuesta desvelarnos su planteamiento (parece que todo tarda en producirse), sus primeros minutos ya nos descubren una cinta con escasa aspiración, pero con un muy buen fondo.

Películas con ladrones hay muchas en el cine, y hasta Statham ya había tocado este subgénero a los mandos del volante de un Mini Cooper en The Italian Job (2003). Su porte y su buen hacer (dentro del género, se entiende), conforman el principal pilar sobre el que se sustenta Parker. Cine para ver en momentos en los que queremos abstraernos de lo exageradamente artificial que resultan hoy en día los thrillers en Hollywood.

Si que puede ser que la película no genere cierto interés en algunos momentos. A pesar de que todo está bien hilvanado y contado, en algunos momentos la cosa no parece avanzar mucho, hasta Statham no tiene excesivas escenas de peleas, algo que suele ser un aliciente para verlo en pantalla. Aún así, Hackford ha hecho un buen trabajo, dando un giro de nuevo en su carrera (recordemos que Ray (2004) era lo último que habíamos visto de él), llena de variedad.