Piranha 3D ● 2010 ● USA ● 1h 28min
★★★★★

Piraña 3D

Es muy disfrutable como cinta de terror sin censuras.

El cine de Alexandre Aja es un cine sin miramientos, sin tapujos y, por lo general, bastante impactante. Volviendo a tomar como referencia un título de los setenta, su versión del clásico de Joe Dante Piraña (1978), resulta disfrutable como cinta de terror sin censuras.

He de reconocer mi especial interés en la trayectoria de este francés. Desde su origen con Alta tensión (2003), considero que su fulgurante (y escasa) carrera tan sólo se ha visto empañada por Reflejos (2008), otro “remake” de una cinta coreana que no llegaba a la altura de lo que se esperaba de él, eso o que quizá lo tenía excesivamente complicado el superarse a si mismo. Con Piraña 3D ha vuelto el Aja más visceral (en el sentido literal) que conocimos. Sin su habitual guionista, Grégory Levasseur (que aquí es únicamente productor), el director da rienda suelta a su visión de la catástrofe.

La historia no es muy nueva que digamos, básicamente es un “human vs. monsters” llevado al terreno marítimo. Ya en 1978 el director Joe Dante hace una primera versión surgida de la mente del director John Sayles (La tierra prometida). Con las limitaciones que conllevaba (no sólo técnicas sino económicas) la cinta no le salió nada mal y su éxito genero un par de secuelas, la primera (e infame) dirigida por James Cameron.

Pero alejémonos del pasado y centrémonos en el presente y el presente se llama Alexandre Aja, director francés que retoma la historia de las pirañas asesinas que siembran el pánico en una pequeña localidad. Allí se está celebrando una fiesta llena de alcohol, bikinis y mujeres exuberantes. Todo ello aderezado con los decibelios necesarios para pasar días y días de juerga (sí, se masca la tragedia). La algarabía se ve interrumpida por los temibles peces, surgidos del fondo de un lago cercano (un clásico arranque con Richard Dreyfuss casi haciendo un cameo). Cuando éstas se encuentran con los humanos, la carnicería no puede esperar y un pequeño grupo de supervivientes intentará hacer frente a este brutal y despiadado depredador prehistórico.

Piraña 3D llega a las pantallas españolas con bastante retraso, ya que hace casi un año de su estreno en los Estados Unidos. Como siempre, la razón suponemos que hará referencia a temas relacionados con la promoción.

En la película y como sucedió en anteriores trabajos de Aja (salvo Reflejos) no hay prácticamente estrellas. En este caso Piraña 3D cuenta con algunos rostros populares del cine más honesto y quizá el menos complicado, el cine de los ochenta. Christopher Lloyd, Elisabeth Shue (últimamente bastante alejada de las pantallas) o el comentado cameo de Richard Dreyfuss en la secuencia inicial. Por lo demás, el reparto se limita a jóvenes desconocidos y otros quizá no tanto como es el caso de Jerry O´Connell, Ving Rhames, Eli Roth o Dina Meyer.

A nivel técnico la película está a la altura de muchas producciones punteras. Aja no ha escatimado en efectos especiales y a pesar de que utiliza el CGI en algunos casos (sobre todo para los peces) el resto de material es muy digno de una cinta de terror de su categoría. Como siempre, se muestra sin tapujos, con escenas quizá algo retorcidas (algún que otro baño de sangre realmente espectacular) pero muy disfrutables si uno acepta sus reglas. Para Aja todo vale, no hay topes y se muestra lo que se tiene que mostrar. Tampoco faltan los guiños cómicos y escatológicos, para quitarle fuego al asunto. En cuanto al 3D, la mayoría de su uso se reduce al clásico punch in the eye, por lo que poca cosa que comentar.

Pero Piraña 3D no deja de ser una película pobre en cuanto a argumento. Tampoco es que la obra de Dante fuera excesivamente compleja. Aja parece dar más importancia a los aspectos ténicos que a otros, lo cual no es malo, simplemente es lo que exige esta historia. El público quiere ver lo que quiere ver y el director no se entretiene mucho, aunque quizá si habría que reconocer que a la película le cuesta un poquito arrancar y parece que estamos ante una absurda comedia de verano para adolescentes.

El hombre contra la naturaleza en una batalla sin cuartel. Tiburón pero de menos tamaño y calidad. El ser humano en una fiera lucha contra la especie que tratará de eliminarlo de la Tierra. No habrá sorpresas, ya advertimos. La cinta va a lo que va y no se para por nada ni por nadie, por tanto habría que verla como lo que es. Lástima que visualmente Aja todavía se quedase en Las colinas tienen ojos.