Rare Exports: Un cuento gamberro de Navidad
Rare Exports ● 2010 ● Finlandia ● 1h 24min
”Su intento por no ser una más, le juega malas pasadas.”
★★★★★






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Nos llega con bastante retraso y además pasó por el Festival de Sitges del 2010, mRare Exports: Un cuento gamberro de Navidad, una comedia finlandesa que nos ha dejado cierto regusto al cine de aventuras de los ochenta. Salvando las distancias, la película es una sugerente propuesta navideña.

Basándose en su propio cortometraje, el director Jalmari Helander se lanza al largometraje con esta versión extendida de aquella pequeña historia que tanto éxito le dió en el 2003. Reciclando incluso a algunos de los actores y manteniendo su particular estilo, Rare Exports: Un cuento gamberro de Navidad supone una sugerente novedad en nuestra cartelera.

La historia se centra sobre todo en cuatro personajes. Uno de ellos, el pequeño Pietari (Onni Tommila) vive con su padre, Rauno. El hombre regenta un pequeño matadero local y cada navidad debe hacer frente a los lobos para que no le dejen sin animales. Una noche algo extraño cae en una de sus trampas y cerca del lugar empiezan a suceder acontecimientos inexplicables. Pietari tiene claro quien es el culpable de todo.

Partimos de la base de que Rare Exports: Un cuento gamberro de Navidad bebe bastante de sus orígenes, en este caso los dos cortometraje que Helander hizo antes de parir esta cinta. En base a aquel material (que puede verse fácilmente por Internet) construye con elementos muy “ochenteros” una cinta que mezcla misterio y aventura, a la vez que algunas pequeñas dosis de terror.

Narrada quizá no con el ritmo al que estamos acostumbrados, quizá sea una de las cosas que le resten interés a Rare Exports: Un cuento gamberro de Navidad, y es que Helander no ha optado precisamente una narrativa con mucho brío, sino todo lo contrario. Las pausas, los detalles… su excesiva minuciosidad en la realización le ha llevado a ser algo lento.

Si a las formas de Helander le añadimos un reparto también bastante soso, el resultado quizá no sea muy seductor, pero desde aquí, instamos al menos a darle una oportunidad a Rare Exports: Un cuento gamberro de Navidad, cinta que, sin tener excesivos medios (aunque en su tramo final sí lo aparenta), entretiene por lo original de su planteamiento.

Helander intenta hacer partícipe al espectador proporcionándole diversas vías de investigación canalizadas en el personaje del pequeño Pietari, héroe de la historia que además se convierte finalmente en el protagonista absoluto. La idea de convertir a un niño en un “hombre de acción” ayuda a que Rare Exports: Un cuento gamberro de Navidad no muera en su intento por mantenerse cerca de los convencionalismos americanos (creo que esto le será útil si quiere venderse fuera).

No es una cinta de terror, tampoco es una película de acción. Su aventura, muy dosificada y su ritmo, pausado, pueden jugar muy en su contra. Aún así, Rare Exports: Un cuento gamberro de Navidad ha supuesto una grata sorpresa ante la idea de que un filme sobre la Navidad o sobre Papá Noel tenga que ser colorido, alegre y muy divertido.

Las pequeñas notas de humor que Helander trata de meter en medio de ciertas escenas no levantan tampoco mucho un guión que, aunque elaborado y trabajado, no deja de ser torpe en algunas partes y no se centra quizá lo que debería en los personajes secundarios, que quizá apoyarían de forma notable a los dos protagonistas.

Película entretenida, poco convencional, pero original al menos en su planteamiento. Helander ha dado un importante salto al largometraje con Rare Exports: Un cuento gamberro de Navidad, no siendo quizá una obra notable pero si que demuestra que con el tiempo y buena letra, le podrían salir cintas realmente espléndidas.