[REC] ● 2007 ● España ● 1h 18min
★★★★★

[REC]

La trayectoria profesional de Jaume Balagueró, prácticamente relacionada con el thriller y el terror, tiene en [REC] un punto de inflexión con respecto a otros trabajos en su filmografía. Es quizá la obra que más le ha llevado al éxito, no en vano, su planteamiento original es quizá lo que la ha llevado a ser considerada como una de las cintas de terror de nuestro cine con más repercusión internacional.

[REC] nos sitúa dentro de un programa de televisión. Una reportera se dispone a realizar un reportaje en el que sigue a los bomberos durante una salida nocturna. De repente lo que parece una sencilla intervención en un edificio, se convierte en un infierno cuando uno de los vecinos ataca violentamente a un bombero.

A pesar de que la historia de [REC] no es precisamente un alarde de originalidad (posteriormente se tratará de arreglar en las sucesivas secuelas) si llama especialmente su atención la forma escogida por sus realizadores (recordemos que Balagueró dirige junto a Paco Plaza) para lograr transmitir lo que quiere transmitir. Si lo consigue o no, es quizá algo subjetivo, de cada uno, pero es innegable el original punto de partida de una cinta que, quizá de rodarse de otra forma, habría pasado más desapercibida.

No es una cinta para todos los gustos, ya no sólo por su tratamiento de la violencia, sino por su forma. Muchos se marearían con sus movimientos de cámara o simplemente soltarían alguna carcajada en ciertas escenas, algo que no beneficia a una película cuya máxima es asustar al personal transmitiendo el mayor realismo posible.

Para su ejercicio, los directores se han valido de un reparto prácticamente desconocido, donde tan sólo el rostro de Manuela Velasco sera fácilmente reconocible para muchos. La actriz, es cierto que no tiene mucho donde moverse y prácticamente se pasa más de media película dando gritos y soltando alguna frase que haga que todo quede creíble. Aún con todo y con eso, [REC] es una película entretenida.

No se la podría tachar de una cinta sin ritmo, y es que poco a poco la situación generada parece desmadrarse, con esos vecinos tan peculiares (eso si, bastante creíbles casi todos), hasta llegar a ese desenlace en donde el terror y el suspense parecen fundirse con lo fantástico.