Regression ● 2015 ● España-Canadá-USA ● 1h 46min
★★★★★

Regresión

Amenábar juega con nuestas mentes… pero no gana.

El regreso a las salas comerciales de Alejandro Amenábar tras seis años de silencio cinematográfico, ha hecho que muchos marcaran en su calendario el estreno de esta Regresión, cinta que marca la vuelta al largometraje de uno de los directores españoles más laureados. El pequeño problema que nos encontramos es que Regresión, tras seis años de espera, no es quizá un retorno a lo grande.

Tomando como base hechos reales, la película nos cuenta la misteriosa investigación de un policía sobre el supuesto abuso de un padre sobre su hija, hechos que el hombre no recuerda. Unos abusos que van mas allá de lo conocido, pasando por sectas satánicas y comunidades con creencias extrañas. Toda una atmósfera que pondrá a prueba la mente de este policía, obsesionado con encontrar la verdad.

Si cambiásemos el nombre del director por el de otro menos conocido, quizá Regresión no daría tanto que hablar, pasaría algo más desapercibida. Pero el director de obras como Tésis (1996), Abre los ojos (1997), Los otros (2001), o la oscarizada Mar adentro (2004), tiene el “problema” de que sus trabajos se miran un poco con lupa, esperando esa frescura, esa sorpresa, que te deje pegado al asiento, que te emocione, que te haga sentir a los personajes… En Regresión no encontramos nada de eso. Pero cuidado, que tampoco estamos sentenciando al director.

Si hubiera que destacar algo en este thriller convencional (por momentos equiparable a una película de sobremesa) quizá sería su atmósfera. Enrarecida por los acontecimientos, por esos personajes que parece que siempre tienen algo que ocultar, por las misteriosas pesadillas de su protagonista… Quizá Amenábar ha puesto mucho empeño en decorarlo para envolver al público, y sí lo consigue, pero a costa de descuidar otros elementos, y con ello puedes conseguir que la gente se salga de la historia y sólo se sienta seducida por un hermoso ambiente.

Ni siquiera las presencias de Ethan Hawke (bastante correcto para lo que hemos visto de él), y los británicos Emma Watson y David Thewlis (posiblemente el mejor de todos), consiguen elevar un poco el nivel de Regresión que, sin desvelar la trampa, consigue al menos, mantenernos atentos a todo lo que pasa. Eso sí, simplemente como meros espectadores, no como partícipes, algo imperdonable en un género tan explotado como el thriller.

Tampoco le han funcionado las argucias terroríficas con las que ha intentado asustar al personal. Amenábar crea pequeñas escenas, algunas con detalles interesantes, pero que no dejan de estar ya vistas, son casi clónicas de otros productos. No hay demasiada originalidad en su guión, para ser algo más incisivos. Es correcto, está bien trazado, pero poca chicha se puede obtener.

Regresión sin duda juega con el arma mas potente que se conoce, la mente humana. Su historia trata de hacer mezclar al espectador con los personajes, que sintamos lo mismo que ellos, que nuestra mente sea manipulada. En cierto modo lo consigue, pero volvemos a lo mismo, esto ya lo hemos vivido antes, ¿no?

Personajes con escasa complicidad entre ellos, con poca profundidad (poco sabemos del personaje de Ethan Hawke), con algunas reacciones poco convincentes… todo ello en un aura de misterio, con lluvia, con noches interrumpidas por los maullidos de un gato, gente con capucha… todo muy bien decorado, pero al saborear el primer trozo, resulta que estamos ante un producto convencional y que parece haberse hecho con pocas ganas.