Selfie ● 2017 ● España ● 1h 25min
★★★★★

Selfie

El hilarante viaje a través de una confusa España.

Era sólo cuestión de tiempo que la situación actual en España se viera reflejada en el cine. Una situación que va desde la indiferencia hasta el hartazgo, pasando por diversos estados en los que uno trata de buscar cierta explicación o lógica a lo que pasa. Pero lo cierto es que parece que la corrupción está en nuestros genes (para desgracia de muchos, me incluyo, claro).

La nueva cinta de Víctor García León, Selfie (2017), viene a rellenar un poco parte de esta traslación al cine. Lo hace, no de una forma tan seria y dramática como, por ejemplo la película de David Ilundain B, sobre el ex-tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas; o Cerca de tu casa (Eduard Cortés, 2016), el musical sobre los deshaucios protagonizado por la cantante Silvia Pérez Cruz; otro ejemplo, Techo y comida (Juan Miguel del Castillo, 2015).

Bien es cierto que el punto de vista de Selfie se aleja bastante del drama más convencional (no lo olvida, pero no es su obsesión), para centrarse en la comedia (negra), en las situaciones que se suceden todas ellas con una base común, el choque social.

La cinta, bastante entretenida, tiene su pilar en el protagonista, el joven Santiago Alverú, debutante en el cine (aunque con experiencia como monologuista de stand-up, y creador de los Premios Yoga) y cuyo personaje ve como de la noche a la mañana, cambia totalmente su mundo, lo que le rodea y la gente que le rodea, cuando su padre se ve envuelto en un escándalo de corrupción política.

Sin duda, el carisma, la espontaneidad y la comicidad que desprende Alverú, son los ingredientes más destacables de su papel, lleno de arquetipos, entrañable por momentos y con una transformación muy bien retratada, eso sí, sin olvidarse nunca de quien es.

Junto a Alverú, deambulan una serie de personajes en los que el protagonista coge, a conveniencia, lo que necesita para subsistir, algo a lo que nunca ha estado acostumbrado. Los choques sociales, como dije antes, son sin duda la base cómica de la película.

Selfie, tampoco deja de lado la política. Es una cinta que da a ambos lados, tanto por un lado como por otro, sin importarle ideas y, quizá, para quedar bien con todo el mundo. No se postula, sino que se muestra tal y como es, y es que se trata de una película tan transparente como simpática (dentro de sus límites).

Javier Caramiñana, Macarena Sanz y Santiago Alverú.

Un curioso retrato muy “made in Spain”, que juega con tópicos, con gracia y que, a pesar de todo eso, contiene pequeñas dosis de realidad, de drama. Sin duda es una auténtica bofetada a la actualidad, un espejo en el que buscar similitudes con la vida actual y con la sociedad que nos rodea.