Sicario: Day of Soldado ● USA, Italia ● 2h 02min
★★★½

Sicario: El día del soldado(Stefano Sollima, 2018)

Una intensa y más que agradecida secuela que mantiene el estilo.

La inestimable huella dejada por la cinta de Villeneuve Sicario (2015), parece que fue un aliciente para Taylor Sheridan, su guionista, a la hora de escribir una secuela que, aunque no hereda todos los personajes de la original, se queda con Josh Brolin y con Benicio del Toro para trasladarnos al terrible negocio de la inmigración y de su conexión con los cárteles del narcotráfico.

Sin abandonar los orígenes de la historia que ya nos contó el realizador canadiense hace años, los cárteles de la droga de la frontera entre México y los Estados Unidos, aquí, Sheridan hila un poco más, y dejando ese trasfondo, construye una historia sobre inmigrantes, terroristas y secuestros, todo ello rodado con el mismo estilo.

Sheridan además nos cuenta la historia desde los dos lados: desde el lado de los cárteles, con la cruda historia de un chaval que se inicia en el terrible mundo de los sicarios; y desde el lado de los secuestrados, con la pareja Benicio del Toro/Isabela Moner como protagonistas. Ambas visiones están muy bien retratadas y contadas.

Y es que a pesar del cambio de director (Villeneuve estaba preparando La llegada (2016)) la historia no se resiente demasiado a la hora de heredar muchos elementos de aquella espléndida cinta.

Su ritmo pausado, esos diálogos casi en susurros, unas secuencias de acción elegantemente rodadas con realismo y crudeza, la imponente figura de nombres como Josh Brolin o Benicio del Toro, la atmósfera insegura que crea… son todo elementos que en Sicario: El día del soldado se mantienen.

Y quien mejor que hablar de mafias y de truculentos mundos, que el italiano Stefano Sollima, responsable de Suburra (2015) o la serie sobre mafia Gomorra (2014) (no confundir con la película de Matteo Garrone). Su pulso narrativo a la hora de contar la historia, como con tranquilidad, pero transmitiendo esa sensación de inquietud, marcan la película constantemente. El espectador siempre tiene la sensación de que algo va a ocurrir.

Brolin y Del Toro hacen unos personajes sólidos, con fuerza, muy poderosos tanto en pantalla como fuera de ella. Apoyados por secundarios como Catherine Keener o la joven Isabela Moner (a quien veremos en la adaptación de la serie infantil Dora la exploradora). En general, el trabajo actoral de Sicario: El día del soldado, roza el sobresaliente.

La película habla de la derrota, habla del dolor y habla de los deseos de venganza. Habla de personajes marcados, de personas con sueños (los “dreamers”), un tema que nunca parece pasar de moda, incluso se permite el lujo de lanzar críticas hacia la administración norteamericana y su “maravilloso” sistema de seguridad, con más sombras que luces. Todo ello filmado con pulso, con crudeza. Eso si, nunca hay que olvidar que es cinta de Hollywood, con todo lo que eso conlleva.

Sicario: El día del soldado, sin superar a la película de Villeneuve, es una más que digna secuela, en donde los cárteles pasan a un segundo plano para centrarse en otras historias igual de desgarradoras.