Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma
Star Wars: Episode I - The Phantom Menace ● 1999 ● USA ● 2h 16min
”Demasiado infantil. Una cinta de aventuras para niños.”
★★★★★






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Reinventarse o morir, quizá fueron las ideas que le pasaron por la mente a George Lucas a la hora de volver a retomar su saga millonaria. Su afán por ir más allá de lo que él mismo creó, le lleva a desarrollar la historia anterior a la trilogía ya estrenada hace unos cuantos años. Este primer episodio nos sitúa en los orígenes de la historia de Anakin Skywalker, un niño que vive en el remoto planeta de Tatooine. Allí van a parar dos caballeros Jedi, Qui Gon Jinn y Obi Wan Kenobi. Tienen una misión, proteger a la princesa Amidala de Naboo y eliminar el bloqueo que hay sobre el planeta. Pero Anakin esconde algo más.

Vaya por delante, sobre todo a nivel personal, lo innecesario de una trilogía nueva. Quizá el hecho de contar estos acontecimientos, le restaba parte de la imaginación que muchos le pusimos a la llamada trilogía original. Lucas es el mismo que se encarga de todo el apartado creativo, delegando por supuesto, los diseños a un equipo que ha puesto un especial interés en los detalles. En ese sentido, La amenaza fantasma es todo un deleite a nivel visual, un soplo de aire fresco que nos devuelve la magia de la ciencia ficción más clásica, casi como una “space opera”.

La técnica desarrollada en esta primera nueva cinta, poco o casi nada tiene que añadir a lo visto hasta ahora. Quizá la espectacular secuencia de la carrera de vainas es de lo más destacable de una película, más dirigida a los profanos (a aquellos que tienen interés en iniciarse) que a los que ya sabemos de sobra toda la historia. Por eso notamos que el guión es, en muchas ocasiones, un tanto simple, sencillo y hasta infantil en algunos pasajes.

La amenaza fantasma no tiene esa madurez de aventura espacial derivada de las novelas de aventuras, tiene más un halo de cinta de aventuras para todos los públicos. Más si cabe, el protagonista, el pequeño Jake Lloyd (con una interpretación básica y sorprendentemente fría), es un niño, con la idea de captar toda la atención de los pequeños, que seguramente querrían ser como Anakin. Lucas es muy listo en este aspecto y ha concentrado muchas de las escenas menos “Star Wars”, en este persona, al que muchos imaginábamos muy diferente.

Una cinta con muy poco alma, con el interés justo de aquel que quiere saber algo más, pero con un toque casi infantil que la convierten casi en una cinta para niños. Ese personaje tan odioso de Jar Jar Binks, la frialdad con la que Lucas trata la marcha de Anakin de su madre (nos infunde a pensar que no ha sido precisamente un padre muy cariñoso en su vida real)… todo resulta artificial, planificado y con un estilo tan apabullante como hermoso.

Los villanos no son precisamente malos, son descafeinados, muy vistosos pero poco efectivos, las escenas de acción muy básicas, sin apenas nuevas aportaciones. Es una película de aventuras “estándar” a la que muchos llevaríamos a ver a nuestros hijos.