Thor: The Dark World ● 2013 ● USA ● 1h 52min
★★★★★

Thor: El mundo oscuro

Convencional, hecha en serie y con escasas novedades.

El listón dejado por Kenneth Branagh con su particular visión de Thor (2011) no le hizo, en cambio, repetir tras las cámaras. Problemas de agenda con su película Jack Ryan: Operación Sombra (2014) no pudieron ponerle una vez más en la silla de director. En su puesto, Alan Taylor, salido de la factoría televisiva de Sexo en Nueva York o Juego de Tronos, y con una visión algo más épica y menos teatral de una película de superhéroes. A pesar de tener manga ancha en la creatividad, el resultado no convence.

Malekith ansía el Ether, una fuerza capaz de sumir al universo en la más absoluta oscuridad. El elfo oscuro lo perdió una vez, pero no está dispuesto a perderlo una segunda y para ello deberá enfrentarse al protector de los Nueve Reinos, Thor, hijo de Odin.

Si bien el primer Thor se centraba en una historia más básica, pero a su vez más ligada al origen del personaje, en este Thor: El mundo oscuro, MARVEL opta (como ha hecho muchas veces con las secuelas) en desligarse un poco de los orígenes del personaje y centrarse en una historia más intensa, casi siempre ligada a un villano popular entre los seguidores, aquí uno con el rostro del impenetrable Christopher Eccleston.

La película deambula tranquilamente entre dos aguas, entre dos mundo. Deambula entre la venganza, el honor y el amor. Tres conceptos tan universales como comprensibles y que vienen a apoyar la sencilla historia que se cuenta en la película.

Por otro lado, encontramos también retazos dramáticos, pequeñas pinceladas que dan algo más de profundidad a los personajes. Aquí Thor tiene el mismo protagonismo que en su primera película, pero tras el estreno de Los Vengadores (Joss Whedon, 2012) su papel en el universo MARVEL (cinematográfica hablando) adquiere mucha más importancia, algo que sucederá con el resto de superhéroes que aparecieron en la cinta de Whedon.

En Thor: El mundo oscuro además se entremezclan puntos cómicos para quitar dureza al asunto. Habrá opiniones de todo tipo, pero afortunadamente la inclusión de éstos, se agradece y permite a la historia avanzar de forma constante. La química entre Portman y Hemsworth vuelve a palparse en cada escena, e igualmente ayuda a que la película sea, al menos entretenida.

Pero claro está, como es lógico, fuera del universo MARVEL, Thor: El mundo oscuro resulta impersonal, fría y casi hecha en serie. Siguiendo los convencionalismos que se han establecido para este tipo de películas, la acción se alterna con escenas “de relleno”, en donde se proponen pequeños detalles para que la historia avance. De ahí, poco más, el resto es una “clasica cinta MARVEL” con escaso alma, muchos efectos digitales y poca carne que masticar.

Taylor, se estrena en el cine con una película conservadora, con poca novedad. Con un nivel técnico más que aceptable, aunque es lo mínimo exigente, Thor: El mundo oscuro, no parece descubrirnos nada nuevo, algo que tampoco debería sorprendernos.

Hecha meramente para complacer a los fans, la cinta no sobrepasa muchas pretensiones, va a lo que va y sin ánimo de sorprender, aunque el guión intente, en momentos, dejarnos clavados a la butaca.