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Toy Story 2
(John Lasseter y Andrew Stanton, 1999)
★★★★★
Espectaculo visual y escrito, muy superior a la primera película

Toy Story 2

Tuvieron que pasar cuatro años, muchos cortometrajes, y una película (Bichos: Una aventura en miniatura (John Lasseter y Andrew Stanton, 1999)), para que volviéramos a ver a Woody y a Buzz en pantalla grande. Una nueva película que denota, de primeras, una mejora técnica y por otro lado continúa con la frescura en la historia que ya deslumbró en la primera Toy Story (Juguetes) (John Lasseter, 1995).

Toy Story 2 nos devuelve a Woody, Buzz, Rex, Ham, Slinky… es una dura misión. Un coleccionista fanático ha secuestrado al vaquero y pretende venderlo a un museo de Japón. Sin embargo sus amigos no están por la labor de dejarle marchar y harán lo que sea para que el grupo siga unido. Han de ir a rescatarlo.

Está claro que Pixar no se la iba a jugar estrenando una secuela sin aportar nada nuevo, y no simplemente con añadir “polígonos” a sus fotogramas. Y es que si pensábamos que superar a Toy Story (Juguetes) iba a ser complicado, evidentemente nos equivocábamos y es que su secuela la mejora de forma exponencial.

Toy Story 2.

Encontramos un elaboradísimo guión, con frescura e ingenio que aporta un pequeño detalle más de cada personaje, convirtiendo cada visionado en un nuevo descubrimiento. Los diálogos son ingeniosos, divertidos, ocurrentes y colocados en su sitio. Posiblemente sea uno de los trabajos más redondos de Pixar en años.

Por otro lado, Toy Story 2 nos cuenta los orígenes del personaje de Woody, utilizándolos como trasfondo de la historia. Y es que estamos ante una secuela que supera a la anterior, algo que en el cine es muy difícil de ver.

Todo el Toy Story 2 parece estar medido, pero muy bien hecho. Todos los personajes despiertan la misma simpatía (es cierto que salvo de los dos protagonista, seguimos sin saber mucho más de los demás) y el mismo cariño, y la diversión está asegurada.

El año: 1999

Los excelentes resultados en taquilla de la primera película hacía casi obligatoria, una secuela. Toy Story 2 contaba con un presupuesto que triplicaba el de la anterior entrega. El resultado en taquilla, efectivamente subió, superando a títulos de éxito como Matrix (Los hermanos Wachowski, 1999), La momia (Stephen Sommers, 1999) o Wild Wild West (Barry Sonnenfeld, 1999). Pero la competencia de Pixar era muy dura y títulos como Star Wars: Episodio 1 – La amenaza fantasma (George Lucas, 1999) y el thriller de Shyamalan El sexto sentido, superaron a las nuevas aventuras de Woody y Buzz.