Transformers: La venganza de los caídos
Transformers: Revenge of the Fallen ● 2009 ● USA ● 2h 30min
”Es un exceso de su primera parte.”
★★★★






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Uno de los principales ¿defectos? de Michael Bay es que siempre intenta superarse a si mismo, y eso está muy bien siempre y cuando no llegues a cargar lo que tanto te ha costado. Transformers: La venganza de los caídos es un exceso de su primera parte.

Aprovechando que, para Michael Bay, ya está todo vendido con el estreno de Transformers: El lado oscuro de la Luna, nunca viene mal echar un vistazo a lo que fue la anterior entrega y de cómo debido a uno de los defectos de su director, acaba tirando al traste todo lo que tanta ilusión y esfuerzo le costó con Transformers (Michael Bay, 2007).

Sam (Shia LaBeouf) ha comenzado su curso en la facultad y ya tiene nuevos amigos de habitación. Pero la amenaza a los amigos de su coche no cesa, y pronto un nuevo comando de Decepticons se unirá a Megatron con la intención, como siempre, de derrotar a los Autobots y hacerse con el planeta Tierra. Acompañado de Mikaela (Megan Fox) y de un grupo de militares, Sam intentará ayudar a los Autobots a derrotar a los Decepticons.

Ver una cinta de Michael Bay lleva a uno a extremos. O bien se detesta o bien se adora, es lo que tiene ser uno de los directores que mejor sabe dar al público quizá lo que más quiere, o al menos eso demuestran sus resultados en la taquilla. Pero a pesar de su éxito, indudable, también tiene unos cuantos defectos que, desgraciadamente se aumentan en Transformers: La venganza de los caídos, una de sus película menos originales.

A pesar de estar amparado por una paleta de personajes ya presentados con anterioridad (aunque eso nunca supone un impedimento para él), la cinta no llega del todo a despertar la frescura en la acción que hacía Transformers (2007). Esta segunda parte está cargada de muchos elementos detestables en Bay, como los chistes fáciles (casi siempre de índole sexual) o los personajes pusilánimes que no aportan nada sino risas en la sala… Pero eso si, no faltan las explosiones, dosis de acción, y sus puntos de comedia, elementos que quizá Bay, sepa manejar.

Con su habitual y recargado estilo visual, en donde ensalza hasta la más mínima nimiedad que aparece en pantalla, tampoco logra salir airoso de un guión tan soso como pobre en donde ni siquiera el desenlace logra sacar provecho de los personajes y todo se reduce a una minimalista batalla en donde hay disparos por doquier y los efectos especiales hacen bien su trabajo, nada más. Resulta decepcionante como un director que ya ha hecho secuela con otro de sus títulos y con resultados algo más que aceptables, no sepa manejar otra.

Tampoco se molesta en cuidar los personajes, algo que ya venimos notando en productos anteriores. Quizá las primeras obras de Bay denotaban cierto interés en los protagonistas, en Transformers 2: La venganza de los caídos, ni siquiera los robots tienen más desarrollo, todo se reduce a escenas de diálogo (para que no sea tan cargante la cosa) y a intentar sonsacar algo de la historia a base de pequeños “set pieces” con persecuciones, chistes y demás.

Como todo, es criticable también su obra, y es que Bay no es precisamente santo de devoción de muchos que lo consideran como un hereje en el género de acción, como un intruso que ha llegado de la publicidad para meterse en esto del cine. Transformers: La venganza de los caídos no parece querer avanzar, sino únicamente mostrarnos hasta donde llega la tecnología y la cantidad de millones de dólares que Bay se ha dejado.

Es la “oveja negra” de la familia Transformers, quizá, una cinta muy, muy vacía y con un atisbo de videoclip que tira para atrás. Sí, es testosterona, pero también lo son Jungla de Cristal o Arma letal y no por ello se sacrifican los personajes. Es Michael Bay, por lo que sabemos a qué nos vamos a enfrentar. Lástima que Transformers: La venganza de los caídos se haya encargado de desbaratar lo anteriormente construido y sea una cinta totalmente prescindible.