3 Days to Kill ● 2014 ● USA-Francia-Grecia-Rusia ● 1h 57min
★★★★★

3 días para matar

Película que intenta mezclar cosas, y no termina por definirse.

McG, aquel que antaño fuera el elegido para llevar al cine la serie de Los Ángeles de Charlie (con secuela incluida) se ha encargado de ponerle mando a esta cinta, que viene de la mano del galo Luc Besson, algo que se respira prácticamente en cada poro de ella. El director de El profesional (1994) o El quinto elemento (1997) ha logrado crear un estilo propio de cine de acción hecho en Europa.

3 días para matar sigue al agente de la CIA Ethan Renner, a quien diagnostican un cáncer terminal que podría acabar con su vida en tres meses. Pero Renner debe terminar una misión antes de retirarse, y para ello viaja a París para encontrarse con su mujer y su hija, de las que hace tiempo que no sabe nada. Deberá lidiar con dos misiones, una la de liquidar a un hombre, y otra, la de rehacer la vida que dejó atrás.

Besson tiene cierto estilo a la hora de escribir cine. Alejado ya de proyectos grandes, como los que le dieron éxito en los noventa, ahora se ha dedicado principalmente a la producción (no olvidemos las sagas de Transporter o Venganza) y a los guiones, dirigiendo alguna que otra cosa. Su particular mezcla de acción y drama, son sus ingredientes favoritos que, por lo general, chocan con respecto al cine de acción de Hollywood, donde el espectáculo prima por delante de todo.

3 días para matar tiene la virtud de contar con un reparto bastante interesante, pero muy poco definido (Amber Heard, ¿qué hace exactamente en la película?). Empezando por Kevin Costner, que parece haber relanzado su carrera tras su breve papel en El hombre de acero (Zack Snyder, 2013), donde interpretaba al padre de Superman en la Tierra. Aquí, también se pone en la piel de un progenitor, pero eso sí, con ciertas (y amplias) diferencias. Su personaje, a pesar de estar bien definido, no termina de acabar lo que parece que quiere contarnos. Se difumina entre varias cosas, entre un padre responsable, un padre despistado, un buen agente, un hombre enfermo… el personaje está bien construido, pero le faltan muchos detalles para terminarlo como es debido. Una pena, teniendo en cuenta la absoluta solvencia de Costner como actor.

Quitando la parte dramática de la historia (que se mezcla con algún que otro punto cómico), la acción cumple correctamente lo que se le exige. No hay nada real (¿alguien lo esperaba?) hay poca censura y las escenas, por lo general, están correctas. Besson sabe que McG no es precisamente Michael Bay, por lo que el guión no intenta mucho más de lo que sabe que puede hacer.

Dicho esto, 3 días para matar, plantea una historia que podría haber sido interesante, pero que queda casi en un enorme pastiche entretenido, algo que dudo mucho que sus responsables tuvieran en mente cuando decidieron dar el OK. No es una película para nada perfecta, y tampoco se decanta por un género precisamente (algo que podría haberla dado más puntos a favor que en contra).

Costner sigue en forma y aquí lo demuestra con creces, junto a un elenco de secundarios que también están correctos y a los que no se les exige demasiado. Quizá sería necesario recrudecer algo más este tipo de historias, si Besson no quiere encasillarse. Él sabe perfectamente cómo respira el público, aquel que antaño le dió tanto éxito y que hoy, simplemente, le ríe algunas gracias.