Run All Night ● 2015 ● USA ● 1h 54min
★★★★★

Una noche para sobrevivir

Un thriller de lo más convencional al que le cuesta arrancar.

Tercera colaboración entre el director español Jaume Collet-Serra y el irlandés Liam Neeson. Después de Sin identidad (2011) y Non-Stop (Sin escalas) (2004), ahora vuelven a enrolarse en otro thriller de acción, esta vez también en la superficie y con la noche neoyorquina como testigo. Neeson, solvente como siempre, es quizá lo único destacable de una anodina cinta que, como los anteriores trabajos juntos, no descubre nada nuevo en el género.

Jimmy es un policía retirado, alejado de un oscuro pasado como sicario y con una familia a la que abandonó y a la que apenas ve. Una noche, el hijo de uno de sus mejores amigos y compañero de trabajo, involucra al propio hijo de Jimmy en un asesinato. Un giro inesperado de los acontecimientos hará que en tan sólo una noche, tenga que demostrar su inocencia y huir de los que quieren inculparles.

Collet-Serra ha demostrado en varias ocasiones, su capacidad para llevar a cabo thrillers convencionales. Desgraciadamente, parece haberse asentado en ese terreno y le cuesta un poco desvincularse de ellos. Una noche para sobrevivir, a pesar de intentar condensar la historia en una sola noche, no termina de darnos alegrías, tampoco penas, pero en general es una cinta que se ve de forma indiferente, sólo para entretenernos. Si uno se conforma con eso, la película cumplirá de sobra con sus expectativas, si por el contrario (que no lo creo) buscamos algo más de miga, en este caso poco vamos a encontrarnos.

Una noche para sobrevivir tiene como baza interesante, su reparto. Comenzando por Neeson, aquí interpretando a un policía prácticamente acabado por el alcohol y un pasado que le ha convertido en un apestado para todos aquellos que le conocen, incluido su hijo (el actor Joel Kinnaman, despegando en su trayectoria tras su papel en RoboCop (José Padilha, 2014), con quien no tiene relación ninguna. Por otro lado, tenemos a Ed Harris, un secundario maltratado en Hollywood y que interpreta con la misma solvencia, a un matón que busca la venganza. Harris, a pesar de sus grandes papeles, tampoco destaca mucho en toda la película. Vincent D’Onofrio, Common o Genesis Rodriguez, completan el reparto secundario de nombres que nos sonorán.

En base a tres o cuatro secuencias principales de acción (quizá la más destacable sería la del bloque de viviendas), Una noche para sobrevivir nos mantiene entretenidos durante casi dos horas, a pesar de que casi hay que esperar unos cuarenta minutos para que empiece la “tangana”, algo poco habitual en un cine al que ya le conocemos los trucos.

No hay giros inesperados en Una noche para sobrevivir, es una cinta sencilla, con pocas pretensiones y que concentra su trama en una sola jornada, como ya hicieron otros títulos algo más logrados como Training Day (Día de entrenamiento) (Antoine Fuqua, 2001) o la interesante 16 Calles (Richard Donner, 2006), ambas sin relación con la película que nos ocupa, pero con una estructura narrativa, similar a la que se plantea aquí.

Está visto que Una noche para sobrevivir no requiere de mucho esfuerzo por parte del espectador, ni tampoco vamos a pensar demasiado después de verla. Lo único que conociendo los últimos papeles de Neeson, poco nos extrañaría que más de uno rehuyera de verla, el actor empieza a estar un poco encasillado.