Avengers: Infinity War USA 2h 29min
★★½★★

Vengadores: Infinity War(Anthony Russo y Joe Russo, 2018)

Apabullante, exagerada y redundante, aún así un producto hecho para el éxito.

La maquinaria del negocio del entretenimiento, que es en lo que se ha convertido Disney (dejando prácticamente a un lado el tema artístico-cinematográfico, afortunadamente está Pixar), pone en pantalla una de sus joyas más esperadas, la que culmina varias películas sobre superhéroes (he perdido ya la cuenta), en la que se supone es la madre de todas las batallas.

Vengadores: Infinity War (Anthony Russo y Joe Russo, 2018) recoge la herencia de las superproducciones más contemporáneas y nos advierte que, el cine tal y como lo conocemos, parece que ha dejado de existir, al menos para la gran mayoría del público, porque las películas como ésta, están hechas para fabricar dinero, al margen de lo que puedan o no aportar al cine, como producto artístico.

Hecha esta reflexión, la cinta no descubre absolutamente nada nuevo, que tampoco es su intención; tampoco supone un cúmulo de sorpresas, de novedades, de grandes giros de guión, que se supone, debería ser una película de esta magnitud, porque Disney lo tenía todo calculado hace ya unos cuantos años, ¿para qué cambiar el rumbo?

El villano de los villanos (lo siento, pero sigue siendo descafeinado), Thanos, quiere hacerse con las codiciadas Gemas del Infinito, y hacerse así con el control total del universo. Los vengadores deberán impedírselo, con la ayuda de otros superhéroes como los Guardianes de la galaxia, el doctor Extraño o Spider-Man.

Chris Evans.

No hay duda de la expectación creada por una película de las características de Vengadores: Infinity War, un espectáculo tan apabullante como previsible desde el minuto uno. Una expectación que se ha trasladado a la taquilla en base a una recaudación histórica, y todo ello preparado bajo el más milimétrico de los guiones, donde no hay prácticamente sorpresas.

Y es que estamos ante una cinta que no es más que un corta-pega de escenas de acción (decentemente rodadas, aunque torpemente montadas), con un sutil y simple hilo conductor, y en donde no consigo conectar totalmente con todos los personajes (demasiados que ni siquiera el guión se molesta en contarnos algo de ellos), básicamente me importa bastante poco lo que le suceda a cada uno. Cuando se llega a esa fase, es imposible que la cosa funcione.

Está claro que no es una película para todo el mundo. Tienes que ser un ferviente seguidor de MARVEL, de los cómics, tienes que haberte visto las películas de los personajes (si es que la hay, si no, tiempo al tiempo), para que al menos, puedas conectar con ella. De lo contrario, no deja de ser un bonito y colorista ejercicio computerizado en donde el nivel interpretativo es lo de menos.

Pero al menos Vengadores: Infinity War resulta algo entretenida, ciertos personajes resultan interesantes (salvamos de la quema a Thor y a Gamora), pero no logro encontrar ni la épica que se supone tiene que tener (épica=batalla multitudinaria, algo que nos han pretendido colar siempre), y ni mucho menos me emociono con el guión que tiene.

Los hermanos Russo hicieron un trabajo muy notable con Capitán América: El soldado de invierno (2014), por lo que no es de extrañar que hayan sido ellos los que lograsen cosechar el mayor éxito de MARVEL hasta la fecha. Aquí se dejan llevar por lo gigante de la propuesta, olvidándose detalles, dejando de lado a los personajes (pero bueno, para eso están las películas independientes) … un enorme pastiche redundante que consigue entretenernos, sin duda, a pesar de su excesivo metraje.

Vengadores: Infinity War es una película pensada para hacer dinero, para un público muy concreto, para la evasión más absoluta. Si entras en su juego, posiblemente te diviertas, si no, está claro que buscas otro tipo de cine. Aquí todo vale.